Category Archives: Papa Francisco-Novedades

Itinerario del Papa en la JMJ en Panama

Este 20 de noviembre fue presentada la agenda oficial de la visita apostólica del Papa Francisco a Panamá con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que se realizará del 23 al 28 de enero de 2019.

La presentación fue hecha en conferencia de prensa por el Arzobispo de Panamá, Mons. José Domingo Ulloa Mendieta.

El programa es el siguiente:

Miércoles 23 de enero

Hora de Roma

09:35 Partida desde el aeropuerto de Fiumicino (Roma) del avión de Alitalia que llevará al Papa Francisco a Panamá.

Hora de Panamá

16:30 Arribo al Aeropuerto Internacional Tocumen de Panamá y recibimiento oficial.

16:50 Traslado del Papa a la Nunciatura Apostólica.

Jueves 24 de enero

09:45 Ceremonia de bienvenida en el Palacio de las Garzas y visita de cortesía al presidente de Panamá, Juan Carlos Varela.

10:40 Encuentro con las autoridades, cuerpo diplomático y representantes de la sociedad en Palacio Bolívar – Ministerio de Relaciones Exteriores. Discurso del Santo Padre.

11:15 Encuentro con los obispos centroamericanos en la iglesia San Francisco de Asís. Discurso del Santo Padre.

17:30 Ceremonia de acogida y apertura de la JMJ en el Campo Santa María la Antigua – Cinta Costera. Discurso del Santo Padre.

Viernes 25 de enero

10:30 Liturgia penitencial con los jóvenes privados de libertad en el Centro de Cumplimiento de Menores Las Garzas de Pacora. Homilía del Santo Padre.

11:50 Traslado en helicóptero a la Nunciatura Apostólica.

17:30 Vía Crucis con los jóvenes en el Campo Santa María la Antigua – Cinta Costera. Discurso del Santo Padre.

Sábado 26 de enero

09:15 Santa Misa con la dedicación del altar de la Catedral Basílica de Santa María la Antigua con los sacerdotes, consagrados y movimientos laicales. Homilía del Santo Padre.

12:15 Almuerzo con los jóvenes en el Seminario Mayor San José.

18:30 Vigilia con los jóvenes en el Campo San Juan Pablo II – Metro Park. Discurso del Santo Padre.

Domingo 27 de enero

08:00 Santa Misa por la Jornada Mundial de la Juventud en el Campo San Juan Pablo II – Metro Park. Homilía del Santo Padre.

10:45 Visita a la Casa Hogar del Buen Samaritano. Discurso del Santo Padre. Rezo del Ángelus.

16:30 Encuentro con los voluntarios de la JMJ en el Estadio Rommel Fernández. Discurso del Santo Padre.

18:00 Ceremonia de despedida en el Aeropuerto Internacional de Panamá.

18:15 Salida del avión hacia Roma.

Lunes 28 de enero

Hora de Roma

11:50  Llegada al Aeropuerto de Roma/Ciampino.

Bienvenida Oficial al Papa Francisco a la JMJ en Panama

Después de un vuelo de casi 13 horas, viajando 9,500 km a bordo de un Airbus A330 de la compañía aérea Alitalia, el Papa Francisco ha llegado esta tarde a las 16:16 hora local, 22:16 hora de Roma, al aeropuerto internacional de Tocumen en Panamá, donde ya lo esperaban fieles, que ocupaban los 2.500 espacios que estaban previstos.

Minutos después, a las 16:34, descendió el Papa Francisco y fue recibido por el Presidente de la República de Panamá, Juan Carlos Varela y por su esposa, la Sra. Lorena Castillo. Como un signo de acogida, dos niños panameños, ataviados con trajes tradicionales, ofrecieron flores al Papa Francisco, en tanto que un grupo de jóvenes daba colorido a la ceremonia con sus danzas típicas.

En una sencilla ceremonia, en la que no hubo discursos, la Banda Republicana ejecutó la Marcha Pontificia y el himno nacional de la República de Panamá; se presentaron los integrantes de las delegaciones y se tomó la foto oficial.
Entre las autoridades eclesiásticas presentes estuvo el Card. Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, el Nuncio Apostólico en Panamá, Mons. Mirosław Adamczyk, el Card. José Luis Lacunza, el arzobispo de Panamá, Mons. José Domingo Ulloa, entre otros.
El Papa Francisco, con toda su sencillez, dejó de lado el protocolo y se dio tiempo para saludar a muchos de los asistentes y bendecir algunos niños.
Al término de la ceremonia el Papa, junto con Mons. Ulloa, subió a un auto cerrado que lo conduciría hasta un lugar determinado en el que lo esperaba el Papamovil, que lo condujo hasta la Nunciatura Apostólica.

Audiencia General-Papa Francisco

Papa Francisco: Si sobre la tierra hay hambre, no es por falta de comida.

El Papa Francisco continuó este miércoles 7 de noviembre en la Audiencia General con sus catequesis sobre el Decálogo, y en esta ocasión reflexionó sobre el Séptimo Mandamiento: “No robarás”. Explicó que “No robar” implica también que “la posesión es una responsabilidad”, y por eso no se puede privar a las personas de los recursos de la tierra necesarios para su supervivencia.

En este sentido, afirmó que “si sobre la tierra hay hambre, no es por la falta de comida”. “Lo que falta es una iniciativa empresarial libre y con visión a largo plazo que garantice una adecuada producción y una planificación solidaria que asegure una distribución igualitaria”.

El Pontífice puso de relieve cómo a lo largo de la historia humana nunca se ha dado una cultura o una civilización donde “el robo o la prevaricación de bienes fuera algo lícito”. De hecho, “la sensibilidad humana es muy susceptible a la defensa de las posesiones”.

Sin embargo, el Papa quiso ir más allá del problema concreto del robo y del respeto a la propiedad ajena a la que, en un primer pensamiento, puede parece que se limita este Mandamiento. Por ello, animó a “focalizar el tema de la propiedad de bienes a la luz de la sabiduría cristiana”.

“En la doctrina social de la Iglesia se habla del destino universal de bienes. ¿Qué significa esto?”, comenzó Francisco. El Papa recordó las palabras del Catecismo, donde se dice que “los bienes de la creación están destinados a todo el género humano”.

También citó estas otras palabras del Catecismo: “El destino universal de los bienes continúa siendo primordial, aunque la promoción del bien común exija el respeto de la propiedad privada, de su derecho y de su ejercicio”.

“La Providencia, sin embargo, no ha dispuesto un mundo ‘en serie’, sino que hay diferencias, condiciones diversas, de modo que se puede vivir proveyéndose los unos a los otros. El mundo es rico en recursos para asegurar a todos los bienes primarios”, recordó.

A pesar de ello, “muchos viven en una escandalosa indigencia y los recursos, empleados sin criterio, se van deteriorando”. El Santo Padre recordó: “¡El mundo solo es uno! ¡La humanidad solo es una!”.

“Las riquezas del mundo están hoy en las manos de una minoría, de unos pocos. Y la pobreza, incluso la miseria, es el sufrimiento de muchos, de la mayoría”.

Francisco volvió a recurrir al Catecismo: “El hombre, al servirse de esos bienes, debe considerar las cosas externas que posee legítimamente no sólo como suyas, sino también como comunes, en el sentido de que puedan aprovechar no sólo a él, sino también a los demás”.

“En esta perspectiva surge el significado positivo y amplio del Mandamiento ‘No robarás’. La posesión es una responsabilidad, y cada bien sustraído a la lógica de la Providencia de Dios es traicionado en su sentido más profundo”. “Toda riqueza, para ser buena, debe tener una dimensión social”, subrayó.

El Papa concluyó: “Aquello que poseo verdaderamente es aquello que sé dar. De hecho, si no consigo donar alguna cosa es porque esa cosa me posee, tiene poder sobre mí y soy esclavo de ello. Nadie es patrón absoluto de los bienes. Es un administrador de los bienes. La posesión de bienes es una ocasión para multiplicarlos con creatividad y usarlos con generosidad, y así hacer crecer en la caridad y en la libertad”.

Fuente: AciPrensa

Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa

El Papa en la Vigilia Pascual

La resurrección nos invita a romper la rutina y renovarnos

La Vigilia Pascual es la noche por excelencia, y el Papa Francisco en la de este año invitó a romper con la rutina y tomar parte en el “anuncio de vida” que es la resurrección.

“Celebrar la Pascua, es volver a creer que Dios irrumpe y no deja de irrumpir en nuestras historias desafiando nuestros ‘conformantes’ y paralizadores determinismos. Celebrar la Pascua es dejar que Jesús venza esa pusilánime actitud que tantas veces nos rodea e intenta sepultar todo tipo de esperanza”, aseguró.

Por ello animó a “romper las rutinas, renovar nuestra vida, nuestras opciones y nuestra existencia”.

La celebración comenzó a las 20.30 horas de Roma. Como siempre, inició con el rito del lucernario y del fuego, que fue bendecido por el Papa. De este último se encendió el cirio pascual que presidirá todas las celebraciones de este tiempo litúrgico.

Después se cantó el Pregón Pascual y se dio paso a la liturgia de la Palabra, en la que se proclamaron siete lecturas con sus respectivos salmos responsoriales.

Tras la proclamación del Evangelio, el Pontífice tomó la palabra y comenzó su homilía. Lo primero que hizo fue hablar de la reacción de los discípulos cuando Jesús fue apresado y crucificado: “durante las horas difíciles y dolorosas de la Pasión, los discípulos experimentaron de forma dramática su incapacidad de ‘jugársela’ y de hablar en favor del Maestro. Es más, no lo conocían, se escondieron, se escaparon, callaron”.

En este sentido, explicó que se trata del discípulo “enmudecido ante una realidad que se le impone haciéndole sentir, y lo que es peor, creer que nada puede hacerse para revertir tantas injusticias que viven en su carne nuestros hermanos”. Pero también es el discípulo “atolondrado” por” estar inmerso en una rutina aplastante que le roba la memoria, silencia la esperanza”.

Ya sobre la resurrección, manifestó que “la tumba vacía quiere desafiar, movilizar, cuestionar, pero especialmente quiere animarnos a creer y a confiar que Dios «acontece» en cualquier situación, en cualquier persona, y que su luz puede llegar a los rincones menos esperados y más cerrados de la existencia”.

“Resucitó de la muerte, resucitó del lugar del que nadie esperaba nada y nos espera —al igual que a las mujeres— para hacernos tomar parte de su obra salvadora”.

Y por ello invitó a tomar parte del anuncio de la resurrección porque “este sostiene nuestra esperanza y la transforma en gestos concretos de caridad”.  “Él resucitó y con él resucita nuestra esperanza y creatividad para enfrentar los problemas presentes, porque sabemos que no vamos solos”.

“¡Cuánto necesitamos dejar que nuestra fragilidad sea ungida por esta experiencia, cuánto necesitamos que nuestra fe sea renovada, cuánto necesitamos que nuestros miopes horizontes se vean cuestionados y renovados por este anuncio!”, reconoció.

Antes de continuar con la ceremonia, Francisco preguntó: “¿Queremos tomar parte de este anuncio de vida o seguiremos enmudecidos ante los acontecimientos?”.

1 2 3 10