Santoral

30 de Diciembre

San Félix I, papa

En Roma, en el cementerio de Calixto, en la vía Apia, sepultura de san Félix I, papa, el cual rigió la Iglesia Romana en tiempo del emperador Aureliano.

El Liber Pontificalis afirma que el papa san Félix I fue mártir, y construido una iglesia sobre la via Aurelia, en la que fue sepultado. Sin embargo, ninguno de los dos datos son ciertos, así como otras afirmaciones que también se han hecho sobre él a lo largo de la historia, como atribuirle algunos decretos de materia litúrgica. En realidad, es escaso lo que se sabe de san Félix, aunque puede darse por cierto que no murió márir y que fue enterrado en el cementerio de Calixto.

Sucedio a san Dionisio en el 269 y ejerció el episcopado hasta el 274. Durante su pontificado tuvo lugar la deposición de la sede de Antioquía de Pablo de Samosata, por sus herejías trinitarias. Nos cuenta Eusebio que como el hereje no quisiera bajo ningún concepto abandonar su sede, intervino el poder secular: fue desalojado por orden del emperador Aurelio, que consideró que la decisión de apartarlo era justa ya que no estaba «en correspondencia epistolar con los obispòs de Italia y de la ciudad de Roma». Muchos años después, en el Concilio de Éfeso, en el 431, se leyó la Carta de san Félix con motivo de estas controversias doctrinarias; pero la carta leída había sido manipulada por los apolinaristas, por lo que no ha llegado a nosotros el escrito del propio san Félix.

De acuerdo con la «Depositio Episcoporum», san Félix murió el 30 de diciembre, es decir, el III Kalendas Jan[uari]. Sin embargo tradicionalmente se lo ha celebrado el 30 de mayo, es decir, el III Kalendas Jun[ii], por un simple error de copista. El Martirologio actual ha restaurado la fecha correcta.

 

J. P. Kirsch en Catholic Encyclopedia, así como los comentarios de Duchesne en la edición del Liber Pontificalis (tomo I pág 58), y el Comentario al Martirologio Jeronimiano, pág. 14-16; Acta Sanctorum, mayo, VII, 236-37. La referencia de Eusebio se encuentra en la Historia Eclesiástica, VII,30,19; Eusebio tiene errada la cronología (ver notas a la edición BAC, pág 495). Hay también un artículo en «Los Papas, de San Pedro a Juan Pablo II», de Jean Mathieu-Rosay, Rialp, Madrid, 1990, pp 51.

Hijo de un hombre llamado Constancio, su pontificado coincidió con el gobierno del emperador Aurelianopersecuciones que contra los cristianos habían aplicado sus antecesores. quien en los primeros años de su reinado abandonó la política de

En los comienzos de su pontificado llegaron a Roma noticias del sínodo que se había celebrado en Antioquía y que había depuesto al obispo antioquiano Pablo de Samosata por enseñar una doctrina contraria a las enseñanzas de la Iglesia sobre la Trinidad. La cuestión había tomado un cariz político por el apoyo a Pablo de Samosata del emperador Aureliano, a pesar de lo cual Félix emitió un decreto indicando que nadie podía ser obispo si no estaba en comunión con la sede de Roma con lo que ratificó la deposición aprobada en el concilio de Antioquía del obispo de la ciudad, afirmando la divinidad y humanidad de Jesucristo y las dos naturalezas distintas en una sola persona.

Ordenó enterrar a los mártires bajo los altares de los templos y celebrar la misa sobre sus sepulcros, celebración que sólo podrían realizarla los sacerdotes y en el propio templo salvo por causa mayor, para impedir la celebración de misas privadas. Hacia el final de su pontificado, Aureliano retomó la política de persecuciones.

Félix I murió el 30 de diciembre de 274.

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