Reflexión Cuaresmal

cuaresmacambioVIERNES DE LA SEGUNDA SEMANA DE CUARESMA

 

Leer textos: Génesis 37,3-4.12-13.17-28/ Salmo 104/ Mateo 21,33-43.45-46.

 

Reflexión:

El rico y el limosnero.

 

Las lecturas de hoy nos ofrecen una interesante comparación entre la historia de José en soñador, el hijo de Jacob, cuya historia esta desarrollada en los últimos capítulos del Génesis (37-50), con Jesús, el Hijo de Dios, que fue condenado a muerte por sus hermanos.

 

Los últimos capítulos del evangelio de Mateo, antes de los relatos de la Pasión y muerte de Cristo, nos van mostrando cómo iba subiendo de tono la discusión entre Jesús y las autoridades del pueblo. La parábola de los viñadores homicidas es un ejemplo de este distanciamiento. Al final, especifica que los jefes de los sacerdotes y los fariseos entendieron que se refería a ellos y quisieron apresarlo, pero no pudieron. En esta parábola, el viñador es Dios, la viña es el pueblo elegido, los viñadores son los jefes del pueblo, los mensajeros son los profetas que vinieron antes y el heredero es Cristo, el Hijo de Dios. De esta manera anticipa lo que iba a suceder, y la parábola se vuelve una denuncia.

 

Por su parte, José el soñador, hijo de Jacobo, también fue victima del odio y del la envidia de sus hermanos, quienes quisieron matarlo, pero a último momento lo vendieron como esclavo. Años después, cuando los hijos de Jacob pasaban hambre en la tierra de Canaán, tuvieron que ir a Egipto, donde José, después de mucho sufrimiento, llego a ser el administrador del faraón. Es una bella historia de perdón y reconciliación, que vale la pena leer completa en los capítulos del Génesis que van del 37 al 50.

 

Comento solamente una frase que es fundamental par a entender la historia de José y sus hermanos. En Génesis 37, 12-24 se dice que Jacob envió a José a buscar a sus hermanos donde estaban pastoreando. El fue y llego al lugar donde le había dicho su padre que estarían, pero no los encontró. Entonces comenzó a buscarlos. Mientras andaba errante por el campo, se encontró con un hombre que le pregunto que buscaba. José le respondió:  “Ando buscando a mis hermanos, dime donde puedo encontrarlos”.

 

Esa frase marcara todo el desarrollo de su historia. José va en busca de sus hermanos, pero cuando llegó a donde estaban, mas que hermanos encontró enemigos, que le quieren matar y lo venden como esclavo. Años mas tarde, en Egipto sucederá lo mismo. Sin que sus hermanos supieran que el administrador era su propio hermano éste los va poniendo a prueba y los va llevando poco a poco hasta que lo reconocen como tal y llegan a experimentar el perdón y la reconciliación entre ellos. La búsqueda de José concluyo en el momento, cuando encontró a sus hermanos en el perdón, luego de un largo periodo de tiempo.

 

Perdonar tal vez se uno de los sentimientos mas difíciles, porque humanamente nos cuesta mucho trabajo. El resentimiento, el odio contra los que nos han hecho sufrir, son muy difíciles de quitar de nuestro corazón, por eso tal vez sea uno de los sacrificios mas grandes que podemos hacer.

 

Si solo miramos el pasado, al momento preciso, en que nos causaron daño, nunca seremos capaces de perdonar. Pero si vemos hacia el futuro, hacia los años que nos quedan de vida, entonces preguntémonos como queremos vivir. Es allí donde encontramos las razones para perdonar, olvidar y, tal vez, hasta para reconciliarnos con los otros, como José y sus hermanos.

 

Oración personal:

Te pido Señor que en mi corazón nunca sepa guardar resentimiento contra nadie, y si alguna vez pasara, permite que me de cuenta que no me lleva a nada bueno sino mas bien me aleja de ti. Que sepa perdonar siempre a todo aquel que me haga daño sabiendo que yo seré el mas beneficiado. Dame tu gracia para amar como tu y perdonar como tu. Amen!

 

Propósito:

Perdónanos Señor, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Perdonaré de corazón a alguien a quien he guardado algún resentimiento por años.

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