Reflexion Cuaresmal

CuaresmaMisericordiaLUNES DE LA SEGUNDA SEMANA DE CUARESMA

 

Leer textos: Daniel 9,4-10/ Salmo 78/ Lucas 6,37-38

 

Reflexión:

“No es que me guste criticar, pero la gente tienen muchos defectos”.

 

El texto del evangelio que escuchamos hoy, se entiende a partir del versículo 31 del capitulo 6, que dice: “Así como ustedes quieren ser tratados por la gente, así trátenla ustedes”. Una regla muy sencilla de la convivencia humana, pero quizás sea una de las que mas se nos olvidan. ¿Quién alguna vez no ha criticado a los demás?  Es muy fácil enjuiciar a los otros, sobre todo cuando no están presentes, al momento de los comentarios o de las charlas de banqueta.

 

Muchos problemas empiezan con una pregunta clásica: “¿Y ya supiste que fulano…? ¿Y ya viste que fulanita…? Luego, alguien va y dice lo que le dijeron que dicen de alguien mas, el informe se vuelve chisme y el chisme hace daño, divide, destruye; crea odio y rencor.

 

“No juzguen y ustedes no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y a ustedes se les perdonara; den y les será dado, les darán en su regazo una medida bueno, apretada, sacudida y rebosante; porque con la medida que midan, serán medidos”.

 

En este tiempo de Cuaresma, podemos purificarnos un poco mas de este defecto de hablar mal de las personas. Si somos capaces de ver los defectos de los demás, podemos ver también los nuestros; y si los vemos, la critica deberá servir para mejorar, para la corrección fraterna, par acrecer a nivel personal y comunitario; pero hay que saber cuando y como decir las cosas, para que no se tome a mal nuestro comentario u observación y termine siendo algo destructivo.

 

Partamos del hecho que “todos tenemos cola que nos pisen”, y en este tiempo de cuaresma, evitar las criticas destructivas seria el mejor ayuno y el mejor sacrificio que podemos hacer; mejor que simplemente cambiar el menú del día sobre nuestra mesa.

¿Soy capaz de hablar de las cualidades de mis semejantes, sin sentir envidia?

 

Oración personal:

Señor, permíteme que todo lo que haga a los demás lleve como fundamento el amor. Que nunca vea sus defectos pero mas bien sus virtudes, que siempre me alegre con ellos con su alegría y me entristezca con su tristeza. Concédeme que con tu gracia mi corazón se transforme mas parecido al tuyo. Amén!

 

Propósito personal:

Hoy evitare hablar mal de mi prójimo.

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