Reflexión Cuaresmal

cuaresma-cruzMIERCOLES DE LA QUINTA SEMANA DE CUARESMA

 

Leer textos: Daniel 3,14-20.49-50.91-95/ Daniel 3,24ss/ Juan 8,31-42

 

Reflexión:

La verdad los hará libres

 

“Si ustedes permanecen en mi palabra, serán verdaderos discípulos míos, conocerán la verdad y la verdad los hará libres”. Con esta frase inicia el discurso de Jesús que escuchamos hoy en el evangelio de Juan. La fe de sus seguidores, grande o pequeña, los venía a hacer sus discípulos; pero, para serlo de verdad, han de “permanecer” en su “palabra”, que es su enseñanza, el evangelio. El término “permanecer” significa una unión muy intima y vital con aquello con lo que se une; es instalarse en el mensaje de Jesús, vivir de él y no simplemente oírlo superficialmente, por temporadas o “cuando nos nace”. El ser verdaderos discípulos de Cristo lleva consigo, entre otras cosas, “conocer la verdad” de una manera auténtica, honda, vital y en consecuencia, “la verdad los hará libres”’ ¿pero libres de que?

 

La respuesta del auditorio a las palabras de Jesús indica que las entendieron en un sentido material y en todo polémico. La simple pertenencia a la raza de Abraham los hacia considerarse como un pueblo privilegiado, que no vivía bajo el dominio de nadie. Llama la atención que no se mencione que a lo largo de su historia si habían sido esclavos, primero en Egipto y luego en Babilonia y en los pueblos a donde fueron dispersados, pues de la destrucción de Jerusalén. Precisamente, a partir de esos eventos históricos, Jesús les hacía ver que las invasiones que habían sufrido eran el castigo a sus infidelidades externas a Dios y a un culto basado en practicas rituales, externas, que poco apoco se fueron distanciando del compromiso concreto con las necesidades fundamentales de la persona y la comunidad.

 

Esta frase del evangelio, (“la verdad los hará libres”) ha sido utilizada de maneras muy diversas, siendo sacada, en ocasiones, de su contexto original para sustentar discursos y doctrinas que poco tienen que ver con el evangelio. Jesús se dirige a los judíos que habían creído en él, gente del pueblo, y la finalidad de su discurso es explicarles que para ser verdadero discípulo suyo no basta oír la palabra, sino permanecer en ella. La “verdad” es revelación que Jesús trae al mundo: quién es Dios y cuál es su plan de salvación, fuente de libertad. La “libertad: que aquí se proclama, no es meramente una libertad política o social; esta palabra junto con el término “verdad”, tienen aquí el valor religioso. La verdad libera, ante todo, del error y la falsedad.

 

Sin embargo, no obstante la preocupación religiosa de este discurso, esto no excluye que esa “libertad” y “verdad” del ámbito de la fe tengan consecuencias sociales, tales como la discriminación, el odio, la pobreza, el sufrimiento, la injusticia. El que permanece en la “Palabra” de Jesús, no puede desentenderse de los problemas concretos, reales, de su comunidad y sociedad en general. Recordemos que el Reino de Dios se construye aquí y ahora. La fe no puede quedar relegada solamente al ámbito religioso, necesariamente conlleva el esfuerzo por vivir auténticamente aquellos que creemos, en el ámbito personal, familiar, social.

 

Oración personal:

Señor, hoy te pido que sepa vivir mi fe dentro de tus enseñanzas y no a mi manera. Que pueda encontrar el verdadero significado de las palabras que hoy nos dices en Tu Palabra para encontrar esa “libertad” y vivirla tal como tu nos la presentas. Que así sea. Amen!

 

Propósito:

Evitar durante este día decir mentiras.

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