Reflexión Cuaresma de Hoy

caminoMARTES DE LA PRIMERA SEMANA DE CUARESMA

 

 

 

Leer textos: Isaías 55,10-11/ Salmo 33/ Mateo 6,7-15.

 

Reflexión:

Como la lluvia y la nieve…

 

Isaías nos presenta, en la primera lectura de hoy, una bellísima comparación de la Palabra de Dios con la lluvia y la nieva que caen del cielo. Conviene leer todo el capítulo 55, el cual concluye el así llamado libro del segundo Isaías (capítulos 40-55), sección de este libro profético que se ubica cronológicamente durante el tiempo del exilio del pueblo de Israel en Babilonia (587-538 a. de C.). Eran tiempos difíciles y la gente había perdido la esperanza en las promesas divinas, pues se habían quedado sintierra, familia, tradiciones, libertad… Las palabras iniciales: “Consuelen a mi pueblo…” (Is. 40,1), han llevado a llamar esta parte: “libro de la consolación”.

 

En el capitulo 55 el mensaje es claro: terminaran los sufrimientos de los exiliados, comerán y beberán sin pagar dinero a cambio; pero antes deberán escuchar a su Dios, renovar su alianza. ¿Cómo? Mediante la conversión: “Que el malo deje su camino y el criminal sus idas; que vuelva al Señor, quien lo acogerá amablemente; que vuelva a nuestro Dios, pues generosamente perdona” (Is.55-7).

 

El pueblo se preguntaba, ¿pero porque nos ha castigad el Señor? ¿De que sirve tanto sufrimiento y abandono? Estas son exactamente las mismas preguntas que solemos hacernos hoy en día, ante las situaciones difíciles que nos toda enfrentar. Evidentemente no hay una explicación satisfactoria para el mal y el sufrimiento, sobre todo en el momento mismo en que lo padecemos; pero desde un punto de vista más amplio, a lo largo plazo, lo que a veces consideramos una dificultad, se convierte en una enseñanza, en una experiencia que nos sirve para hacernos más fuertes, para madurar, para moldear nuestra persona y nuestro carácter, para saber distinguir entre lo que es primordial y lo que es secundario en nuestra vida; de manera que, cuando nos tique enfrentar otros problemas o retos mas adelante en nuestro camino, tendremos las herramienta y la experiencia para saber resolverlos, sin darnos por vencidos a la primera.

 

La Palabra de Dios actúa de manera misteriosa en aquel que la escucha; desciende, penetra, y a su debido tiempo comienza a dar fruto. Ante las dificultades, elevamos nuestra voz desesperada a Dios, para que nos ayude; queremos una respuesta inmediata y milagrosa que nos salve. Y cuando vemos que tarda en llegar, nos desalentamos y  hasta pensamos que Dios no nos escucha. Su respuesta es como la lluvia y la nieve, caen a su debido tiempo, fecundan la tierra y crean las condiciones necesarias para que la tierra produzca frutos. Nosotros somos la tierra y a su debido tiempo produciremos el fruto (leer la parábola del sembrador Mt. 13,1-23).

 

¿Entiendo la Palabra de Dios? ¿Qué es lo que mas me preocupa en este momento? ¿Cómo enfrento las dificultades, con esperanza o con pesimismo?

 

Oración personal…

Oh Señor, que en los momentos en que se presenta la dificultad sepa confiar en ti y esperar en ti pacientemente, sabiendo que tu tienes la respuesta correcta al tiempo perfecto. Que las situaciones difíciles o dolorosas que este pasando no me hagan olvidar que debo confiar siempre en ti y esperar todo de ti. Con tu gracia es como podre siempre tener esto en mente y abandonarme a tu voluntad. Amen!

 

Propósito: Cuando ores, deja que hable tu corazón desde lo profundo, sabiendo que tu Padre sabe lo que te hace falta. “Padre nuestro…” Orar mucho!

 

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