Evangelio Hoy

Jueves de la cuarta semana del tiempo ordinario

Evangelio según San Marcos 6,7-13. 

Entonces llamó a los Doce y los envió de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus impuros. 
Y les ordenó que no llevaran para el camino más que un bastón; ni pan, ni alforja, ni dinero; 
que fueran calzados con sandalias, y que no tuvieran dos túnicas. 
Les dijo: “Permanezcan en la casa donde les den alojamiento hasta el momento de partir. 
Si no los reciben en un lugar y la gente no los escucha, al salir de allí, sacudan hasta el polvo de sus pies, en testimonio contra ellos”. 
Entonces fueron a predicar, exhortando a la conversión; 
expulsaron a muchos demonios y curaron a numerosos enfermos, ungiéndolos con óleo.

Reflexionemos

Venerable Francisco Libermann (1802-1852), fundador de la Congregación del Espíritu Santo
Cartas Espirituales, tomo IV.

«Exhortación a los misioneros: No llevéis nada para el camino».

Para vivir la vida delos hombres apostólicos, necesitáis una muy grande abnegación de vosotros mismos… Lo que es necesario, es conservar su alma en la paz, en la alegría, en medio de las continuas privaciones, experimentadas con fuerza, no solamente por las privaciones corporales que son bastantes fáciles de soportar, sino en las privaciones espirituales o morales. Estas son mucho más dolorosas, entristecen, turban, desaniman a un alma débil y apegada a ella misma; ellas proporcionan una fuerza, una serenidad y un vigor todo nuevo a un alma fuerte, por una sólida abnegación a uno mismo y por un agarrarse a Dios solo…

Si vosotros supierais el valor que tiene la paciencia en medio de las virtudes apostólicas, emplearíais todas la fuerzas de vuestro ser por conseguirla. Si supierais tener calma, tendríais éxito y un éxito seguro…Las hierbas que crecen deprisa están raquíticas y desaparecen muy pronto. Los árboles sin embargo crecen lentamente, y llegan a ser grandes y fuertes y duros por los siglos. Si os llegara ocurrir tener en una misión un éxito rápido y fácil, temblar por esta misión, cuando por el contrario, os pide tiempo y ofrece dificultades, celebrarlo mucho. Si experimentáis en vosotros mismos la fuerza y la perseverancia de una santa paciencia… Si tenéis la paciencia, estad seguros de adquirir ésta prudencia, ésta sabiduría de Dios en vuestra conducta y en vuestras empresas.

 

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