You are here:  Home  /   El Joven y la Castidad

El Joven y la Castidad

Chico de 18 manifiesta públicamente su opción por esperar: “¿por qué todo tiene que ser rápido?”

castidad 1Los estudiantes del Wellington College, en la ciudad británica Berkshire, no podían dar crédito al testimonio que Phin Lyman, uno de sus compañeros, había escrito en The Wellingtonian, la revista del colegio.

Sin preámbulos, Phin proclama en su columna:

“Estoy bastante seguro de que la mayoría de la gente que me conoce sabe que soy virgen. Supongo que es una etiqueta que me pegan durante los últimos años y realmente no me ha molestado mucho. Sin embargo, el hecho de que activamente he elegido permanecer virgen hasta ahora es lo que desconcierta y a veces incluso molesta a algunas personas”.

Pero el muchacho no se quedó sólo en la pública confirmación de los hechos que suponía todos ya conocían, sino que se atrevió a ir contracorriente y cuestionar la cultura ‘fast’ de lo rápido y desechable…

“La anticipación (de mi generación) es grande. Para ser honesto, no puedo entender cuál es el problema con la espera, por qué pensamos que todo debe ser a la rápida. Comida rápida, bronceado rápido, sexo rápido…”

El poder del testimonio

Las palabras de Phin Lyman, quien termina su ciclo escolar en una de las escuelas privadas más prestigiosas del país, traspasarían las paredes de su colegio y tendrían eco en toda Gran Bretaña a través de una re-publicación de su columna en The Guardian.

La periodista Joanna Moorhead, que trabaja en ese diario, se entrevistó con Phin para que le explicara más a fondo sus ideas. También ella y su familia recibirían el toque ‘pro virginidad y castidad’ del convincente joven…

“«¿Qué aspecto tiene, mamá?» Fue la pregunta que me hicieron mis hijas adolescentes cuando volví de entrevistar a Phin Lyman, el chico de 18 años que está causando furor en los medios por declararse virgen y decir que está orgulloso de ello. La respuesta es que es alto, apuesto, inteligente y seguro. Porque, admitámoslo, tenía que serlo, ¿no?”, ironiza Moorhead.

Phin señaló a la periodista que en determinadas oportunidades se le han presentado ocasiones para dar la espalda a sus principios, pero es entonces que adquieren sentido. Como él mismo cuenta en su columna:

“Reconozco que puede ser difícil. En ocasiones he dudado sobre mis decisiones; y me hubiera apetecido subir al piso de arriba con esa chica a la que conocí en una fiesta. ¿Por qué no lo he hecho? Bueno, la respuesta más sencilla es que quiero tener relaciones sexuales sólo con una mujer en mi vida. Una a la que ame y con la que quiera pasar toda mi vida”.

El valor de la espera

Con una claridad admirable, ajena al promedio de sus pares, está consciente sobre la fijación e influencia que los medios de comunicación tienen respecto al sexo. Apuesta, dice, por que los padres intervengan. En su caso, Hannah, su madre (una enfermera pediátrica especializada) y Rob (retirado del ejército y actualmente consultor de negocios en Nueva Zelanda) asegura, le dieron herramientas para desarrollar su liderazgo basado en valores cristianos.

“Mis padres siempre me hablaron sobre el valor de la espera”, dice. En su opinión, muchos padres parecen demasiado dispuestos a ignorar lo que sucede una vez que sus hijos comienzan a tener relaciones sexuales. “Ellos simplemente no quieren saber. Digamos que un hombre trae una chica a la casa… simplemente miran hacia otro lado. Es más fácil”, agrega.

“Soy un poco romántico, de la vieja escuela –explica- y parte de esto proviene probablemente de mis ideas cristianas. No obstante, al final se trata de una firme decisión personal; quiero reservarme para una sola persona”.

Aumenta el número de jóvenes que optan por la virginidad y castidad

Desde que su artículo fue publicado, inusitadamente pobló los titulares de los más importantes periódicos y su historia va siendo conocida en todo el mundo.

“He recibido cartas y correos electrónicos de todo lugar”, dice. La mayoría de ellos han sido de apoyo, agrega en su diálogo con The Guardian: “La gente me dice «gracias por ser honesto», porque yo desde luego no soy el único. Cuando investigué para escribir mi artículo, me encontré con una encuesta en la que mostraba que el 27% de los hombres jóvenes de entre 15 y 24 años nunca han tenido ningún tipo de contacto sexual, y eso es más que en 2002, cuando la cifra fue de 22%“, sentencia.

Según Phin, los jóvenes como él padecen un vacío en el que nadie está tomando la iniciativa, y donde la selva adolescente está actuando salvajemente.

“Todo lo demás ha sido expuesto y la virginidad es el único tabú sexual. Pero creo que si pudiéramos abrirlo y hablar de ello, más personas podríamos decir que están de acuerdo conmigo. No es necesario apresurarse a tener sexo. Los padres tienen que ser más abiertos al hablar de lo que significa todo esto para nosotros”.

Desmitificando arquetipos de la publicidad y pasquines de televisión, Phin indica que es errado pensar que la mayoría de sus compañeros o jóvenes como ellos ya han tenido relaciones sexuales.

“A todos aquellos que todavía no han tenido relaciones sexuales y se sienten presionados porque «todos los demás las han tenido», les digo que no es verdad. Lo prometo. Muchas veces, la gente miente sobre lo lejos que ha llegado un fin de semana, o con su novia o su novio. Lo más probable es que la «increíble» vida sexual de la que presumen tus amigos no exista. La vida no consiste siempre en llegar el primero: tómate tu tiempo”.

La Opcion V

**********************************************************************************

“Comprometerme a vivir la castidad ha sido una de las decisiones más importantes de mi vida”

anillo esperaComprometerme a vivir la castidad es quizá una de las decisiones más importantes y fructíferas que alguna vez tomé en mi vida. Si bien temía comprometerme y fallar, mi convicción fue mayor.


En el momento en que asumí este compromiso me encontraba en medio de una relación que llevaba más de un año. Con quien era mi enamorada,decidimos comprometernos por separado, cada uno consigo mismo, y cuidar nuestra propia pureza al cuidar la del otro. Junto con esto, pusimos como medios concretos leer los libros de Amor Puro (Jason Evert), Masculinidad Pura (Jason Evert) y Feminidad Pura  (Crystalina Evert), y progresivamente devolverle el sentido a nuestras muestras de afecto. ¡Los resultados en cuanto a la comunicación y pureza fueron increíbles!

El amor del uno por el otro se plenificaba con el paso de los días. La relación se volvió mucho más madura, el respeto del uno por el otro aumentó y logramos retomar una amistad mucho más profunda.

Luego de unos meses decidimos que lo mejor para los dos era terminar la relación, porque en el horizonte futuro no nos veíamos el uno para el otro. Hasta hoy mantengo el contacto con ella, como amigos en Cristo. Rezo aun por ella y su pureza, y el respeto entre los dos es el mismo.

En el ámbito personal, mi compromiso -simbolizado en mi anillo de castidad- ha llenado mi corazón no sólo de pureza, sino de un renovado amor por mí mismo y por los demás. Todo mi egoísmo y egocentrismo se convirtieron en don a los demás. Al asumir con valentía el combate para aprender a dominar mis propios impulsos con el fin de amar verdaderamente, experimento que es Dios quien pelea en esta batalla conmigo y la fuerza de su Gracia la que me acompaña. He aprendido a ver que todo lo que hago es en beneficio de mi propia felicidad, y de la persona que Dios me tiene preparada, la única.

Por último, el hecho de hacer concreto mi compromiso no sólo da la contra a la sociedad sensualizada, sino que promueve el amor puro. Yo puedo dar testimonio de que es posible amar de verdad, de que el sexo no es una “prueba necesaria” para una pareja adolescente, y que es un elemento sagrado y esencial reservado para aquella persona con la que, ante Dios, te comprometerás para toda la vida a compartirlo todo.

Quiero dar ejemplos concretos. Yo estudio en la Universidad de Lima, en la que la gran mayoría de chicos y chicas se preocupan por su imagen frente a la sociedad. La reacción de quienes ven mi anillo y preguntan por él es siempre de admiración. “Ser virgen a los 19” es en muchas ocasiones objeto de burla, mas reconocen que un católico practicante es hoy en día difícil de encontrar, y que es ejemplar por su coherencia.

Por otro lado, trabajo como coordinador y traductor en una ONG de Canadá, que constantemente trae estudiantes de entre 18 y 25 años a una experiencia de voluntariado. Cada vez que alguien pregunta por el significado del anillo que llevo puesto, su asombro es mucho mayor. Es simplemente algo que no se encuentra en su país, y es algo que encuentran admirable también.

Como conclusión, puedo decirles a los jóvenes como yo que vale la pena comprometerte con amar de verdad, un amor que sólo es posible encontrar mediante el dominio de uno mismo, la pureza en el trato, la espera no por unos días o semanas, sino hasta el matrimonio, un amor que sólo puede vivirse en Cristo con aquella persona que Él pondrá en el camino de cada uno.

¡No temas hacer esta opción por vivir la castidad a pesar de tener al mundo entero en tu contra! Lo que ganas, a la larga, es un amor mayor, más profundo, duradero, maduro, fuerte, el amor que tú y yo anhelamos vivir. ¡Ese amor existe! Sólo hay que saber buscarlo donde se le encuentra, y asumir un estilo de vida que nos permita encontrarlo y cultivarlo.

Guillermo C., 19 años, Perú.

Testimonio escrito para los jóvenes de La Opción V

**********************************************************************************

El “arrepentimiento del día siguiente”

embarazada-o-noLas historias sobre “la primera vez” son presentadas en la televisión y en el cine con altas dosis de romanticismo. Pero la realidad es que muchos jóvenes dicen haber sufrido algún tipo de presión externa que ha precipitado sus primeras relaciones sexuales, y después lamentan esta falta de libertad. Así lo constatan algunos informes recientes sobre la iniciación sexual de los jóvenes.

Varios informes y estudios se han ocupado de preguntar a los jóvenes acerca de sus primeras experiencias sexuales. Además de identificar los principales elementos de presión que en muchos casos precipitan sus comportamientos, estos informes sirven para constatar que una gran proporción de quienes manifiestan haberse iniciado sexualmente se arrepiente de haberlo hecho tan pronto, o de haber mantenido relaciones sexuales más por falta de control sobre sí mismos que por decisión meditada.

¡Tendría que haber esperado!

Según el estudio trienal With One Voice 2010, realizado a jóvenes estadounidenses de 13 a 19 años, un 67% de las chicas y un 57% de los chicosdesearían “haber esperado más”. Un informe de la Universidad de Navarra –parte del proyecto Yourlife, sobre las tendencias en la iniciación sexual de los jóvenes en todo el mundo– recientemente publicado y centrado, en esta última entrega, en tres países en desarrollo (Filipinas, El Salvador y Perú), muestra también que un 20% lamentan haber tenido esta experiencia. Pero señala al mismo tiempo que más de un 30% dijo haber sentido algún tipo de presión externa para mantener las relaciones sexuales, y casi un 50% reconoció haber perdido el “control de la situación”.

Otro dato interesante del informe es que el arrepentimiento acerca de alguna relación sexual también afectó a aquellas situaciones en las que el origen de la relación, según los encuestados, era “estar enamorado”. El romanticismo no vacuna contra las malas experiencias en el campo de la sexualidad.

De hecho, según una macroencuesta realizada por los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de Estados Unidos, casi la mitad de las violaciones que denuncian haber sufrido las mujeres norteamericanas han ocurrido en el contexto de la pareja. Por edad, la primera experiencia de violación u otra violencia sexual tuvo lugar cuando la víctima tenía entre 18 y 24 años, más que en ningún otro periodo de su vida. Esto implica que el abusador era probablemente el novio o un amigo.

Cabe preguntarse cuántas de estas agresiones pueden entenderse precisamente como el tipo de relaciones sexuales entre jóvenes en las que existe alguna forma de presión externa por parte de uno de los miembros de la pareja. Esta presión se escuda muchas veces en la idea, muy extendida por los medios de comunicación, de que “si no hay sexo, no hay verdadera relación sentimental”.

FUENTE: http://www.lafamilia.info/index.php?option=com_content&view=article&id=556:el-arrepentimiento-del-dia-siguiente&catid=70:sexualidad&Itemid=156

*********************************************************************************

La castidad implica amar a Dios, amar a nuestro prójimo y a nosotros mismos. ¡Ama!

El-amor...

**********************************************************************************

¿Qué de bueno aportó el sexo a nuestra relación?

borraCuando mi mamá empezó a hablarme de lo que sería “mi primera vez” me dijo que iba a ser muy especial, me dijo que todo dependía del hombre a quien yo me entregara, porque había caballeros y otros que no lo eran. Además me dijo que cuando eso pasara debía ser en el matrimonio y no antes. Desde ese momento dije que así iba a ser, que me mantendría virgen hasta el matrimonio.

Tiempo después conocí a un “hombre” que llegó a ser mi novio. Tenía yo  14 años cuando empezó nuestra relación, y él tenía 21. Él me decía muchas veces que a él no le gustaba ese tipo de “noviazgo de solo besos y abrazos”. Él buscaba algo más y siempre trataba de conseguirlo, ya que entre los besos y caricias, que para muchos parecen “inocentes”, llegó un momento en el que me dijo explícitamente que quería tener relaciones sexuales conmigo.

Ya tenía yo 17 años. Yo le dije que no quería, pero él insistía diciendo: “yo uso protección”. Yo no quería ni pensar en eso. Sería mi primera vez y yo no quería que fuera así, pero él insistía mientras que yo lloraba. A él no le importó y lo hizo. Yo no me entregué a él, él me robó lo más preciado para mí. Entonces me di cuenta de que no me había entregado al “caballero” que tantas veces me describía mi mamá.

Después de que pasó la primera vez no dije nada porque me sentía culpable y avergonzada. Volvió a pasar, tal vez porque creía que sí lo quería o que él me quería a mí. Yo pensé que ya no tenía nada que perder, pero no era así: sin darme cuenta estaba perdiendo también mi dignidad…

La relación duró un año más, pero ya no sabía ni siquiera por qué seguía con él, ya que no me gustaba estar con él. Yo sentía que lo odiaba y que ya no quería nada con él… Aquél “hombre” me humilló muchas veces, se burló de mí, principalmente cuando le dije que quería acercarme más al Señor.

Un día entre gritos y ofensas que recibía por parte de mi ex novio lloré como nunca y fui a la imagen del Señor de la Divina Misericordia que tengo en mi habitación. Me arrodillé y le supliqué al Señor que me ayudara a saber qué hacer, que no me dejara sola y me iluminara. En ese momento me invadió una gran fuerza espiritual con la que pude decirle con firmeza que se fuera de mi casa y que no volviera nunca más. En ese momento pude liberarme de todo lo que me ataba a él.

Sin embargo, no todo quedó allí. Después de tantas heridas que me había causado esta relación, me di la oportunidad de estar con otro muchacho en quien confié demasiado. Cometí la gran estupidez de pensar que él iba a sanar tanto dolor en mi corazón. Ingenuamente creí que ya nadie más se iba a burlar de mí, pero me equivoqué. Por “amor” me entregué a él pensando que él sí era el caballero que yo esperaba. Luego de eso, todo se volvió un infierno…

En la actualidad nos quieren hacer creer que tener relaciones sexualens antes del matrimonio es algo normal, que es algo que “no te puedes perder”, que “te hace ver las estrellas”, que “es una necesidad” que todos tenemos, que “que no pasa nada”, que “ayuda a fortalecer la relación”… en resumen, te lo presentan como lo mejor del mundo, ¡pero no es así!

Yo lo hice, y si bien la primera vez fui presionada, pues en esta nueva relación fue una entrega sincera. ¿Y qué de bueno aportó a nuestra relación? Poco a poco empezaron unos celos enfermizos entre nosotros, ya no había respeto, llegaron nuevamente los gritos, las ofensas y la posible infidelidad por parte de él. Si bien no pude comprobarlo fehacientemente, muchas cosas apuntaban a esa situación. Era obvio que lo de nosotros —si alguna vez lo fue— ya no era amor, era cualquier cosa menos eso. A pesar de todo, ¡yo seguía con él! ¡Qué difícil es dejar a alguien cuando ya te has entregado a él, a pesar de que todo te indica que eso ya no es amor! Esta vez fue él quien terminó la relación y me dejó, aún no sé exactamente por qué…

Con el tiempo empecé a asistir nuevamente a la Eucaristía, a vivirla, a amarla, y así poco a poco empecé a conocer al caballero que tanto anhelaba mi corazón: ese Caballero me trataba y me sigue tratando como una princesa, ¡no hay nadie que me ame y me respete como Él!

En cada oración le pedía que si era su voluntad me permitiera conocer a alguien con quien yo pudiera vivir un verdadero noviazgo, alguien que compartiera mi misma fe y que lo amara a Él antes de mí. Hoy, a mis 25 años, tengo un novio muy especial. Él es un católico practicante con quien aprendo muchas cosas. Nos une nuestra fe y el amor a Cristo. Es cierto que muchas veces tenemos pequeñas dificultades, pero el Señor nos ayuda en nuestro camino. Nuestro propósito es vivir la castidad, ir contracorriente. Soñamos con un buen matrimonio, en el que siempre esté Cristo presente, y sabemos que para lograrlo es necesario empezar desde ahora. No niego que sea difícil y que en algunas ocasiones somos tentados, pero siempre hay una mano que nos sostiene y nos fortalece para no caer.

En nuestro camino tratamos de que no falte la Santa Eucaristía, que siempre nos alimentemos del Cuerpo y la Sangre de Cristo, pues ese alimento nos fortalece para crecer en el amor y vencer toda tentación que pueda aparecer en el camino. ¡Por nada del mundo cambiaría lo que ahora tengo, gracias a Dios!

Desde mi propia experiencia yo les digo a las adolescentes que no se dejen engañar por las ideas equivocadas que les quieren hacer creer. ¡Háganse respetar! No usen mal la libertad que tienen. No renuncien al amor verdadero por hacer “lo que todos hacen”, por seguir lo que está de “moda”…

Las relaciones sexuales antes del matrimonio tienen consecuencias muy dolorosas, desde el maltrato emocional y físico, el rencor o la amargura que envenenan el corazón, hasta el estar en boca de todos por los chismes que inevitablemente se difunden. No hay nada mejor que hacer las cosas bien y darle a cada cosa su tiempo y lugar.

Jóvenes, ¡aprendan de mis errores! ¡No tengan miedo de ir contracorriente, con la certeza de que el premio será mucho mayor! ¡Busquen su fuerza en el Señor, pues con Él todo lo podemos!

¡Gracias y que Dios los bendiga!

M. K., 25 años, Costa Rica.

Testimonio escrito para la La Opción V:

**********************************************************************************

Bajo Presión


presion-socialSon varios estudios los que describen la fuerza que ejerce “el ambiente” sobre los adolescentes en el modo de vivir la sexualidad. Cuando se habla del ambiente en este contexto se alude a dos realidades diferentes pero conectadas: los medios de comunicación y los amigos.

Muchas de las series televisivas más de moda entre los adolescentes ofrecen una visión banal del sexo, cuando no fomentan directamente la precocidad sexual, haciendo burla del personaje que a los 16 años aún “no se ha estrenado”. Estos mensajes calan en los adolescentes y provocan un sentimiento de ansiedad por conformarse con el ideal. Muchos adolescentes, además, trasladan el mundo de las teleseries a la realidad y llegan a pensar que la mayor parte de sus compañeros llevan vidas sexualmente activas, cuando no es así.

El informe Under Pressure documenta la presión que muchos jóvenes y adolescentes afroamericanos dicen sentir para iniciarse en el sexo. Es revelador, por ejemplo, que el 40% de los chicos y chicas de entre 13 y 15 años crean que la mayoría de sus compañeros ya han mantenido relaciones sexuales, cuando la realidad –según el mismo informe– es que tan solo lo han hecho el 22% de las chicas y el 29% de los chicos, y eso que la comunidad afroamericana es la más precoz en este aspecto junto con la hispana.

El informe With One Voice 2010 arroja cifras parecidas: el 44% de los encuestados declaraba no haber mantenido relaciones sexuales en el último año, y sin embargo la inmensa mayoría (73%) pensaba que casi todos sus compañeros sí las habían tenido. La falsa percepción de la vida sexual de los compañeros genera una tendencia mimética que termina por consolidar el tópico.

Los jóvenes afroamericanos encuestados para Under Pressure opinan mayoritariamente que las series, películas, shows, etc. transmiten una visión de la juventud negra como promiscua (87%) e irresponsable en las relaciones de pareja (74%). Además, creen que se transmite la idea de que lo más importante en una chica afroamericana es su sex appeal (72%), y de que está bien que un chico tenga varias parejas sexuales (74%). En el caso de las chicas el porcentaje se reduce al 54%.

FUENTE: http://www.lafamilia.info

**********************************************************************************

“Soy adicta a la pornografía”

adicta-Sí, a las mujeres también nos pasa. No recuerdo la primera vez que la vi, pero sí la última, han pasado tan solo unos minutos…

Los cambios en mi cuerpo eran abrumadores. Mi entorno, el medio y las películas que veía (sin intención de buscar algo sexual) me incitaban a “explorar” mi cuerpo y es así que caí en la pornografía, aunque ya desde mucho antes, y sin saber muy bien lo que hacía, me masturbaba.

Tenía menos de 15 años cuando comencé con el “sexo virtual”, entrando a páginas de chats “para conocer gente” y en el conversar con completos desconocidos salían siempre insinuaciones sexuales a las que yo empecé a acceder porque me veía tentada. Mi curiosidad aumentaba, la sensación de placer me gustaba. Empecé a entrar chats de sexo y hasta llegue a desnudarme frente a una camara para alguien que conocí por internet. ¡Que terrible suena esto ahora que lo digo! ¡Que terrible ES!

¿Por qué hice eso? ¿Por qué mostré mi cuerpo? Recibir halagos me gustaba, yo me sentía súper bien, ¿a qué chica no le gusta que le digan lo linda y bien que se ve? Pero, ¿realmente valía la pena todo eso por un par de palabras? ¿Mi dignidad tenía el precio de dos palabras?

En el fondo de todo esto lo que más quería era ser amada, valorada, ser importante para alguien, pero aprendí, erróneamente, que mi valor estaba en mi cuerpo, en el ser bonita o no, y como yo nunca fui popular entre los chicos, concluía que no valía nada. ¡Qué tristeza!

Me sentía tan sola y tan triste que me refugiaba en el placer físico que la pornografía me daba, dañando mi cuerpo y mi alma con eso.Y cada vez que vuelvo a sentirme sola y triste, caigo en lo mismo, hundiéndome cada vez más en este hoyo oscuro, aun cuando ya no sienta ni pena, ni arrepentimiento, ni culpa, ni asco, ni vergüenza por lo que hago, porque a estas alturas, ya estoy completamente anestesiada. Sin embargo, lo sé, sé que me daño y que de alguna forma hago mi vida miserable, vacía y más solitaria, porque soy esclava de la sensualidad y arrastro a otros al fango conmigo.

Lo más triste es que cuando me dicen “NO”, por respetarme, yo siento que me rechazan, como si mi valor estuviera en “cuán bien puedo hacer que un chico se sienta”, o “cuánta satisfacción puedo darle”. En esos casos, como es de esperarse, me siento tan triste que nuevamente me voy a mi “refugio”, a ese mundo ilusorio donde nadie me va a “rechazar”: la pornografía.

Luego de leer el fuerte testimonio de un joven que también se vio envuelto en la pornografía, y después de contarles mi propia historia, he decidido finalmente luchar “con alma y vida” para dejar la pornografía y esta sensualidad esclavizante, que solo me hace más triste la vida y además daña tanto a otros. Nadie merece vivir así, no hemos venido al mundo para eso. Tendré que aprender a amarme y a verme con los ojos de Dios por ser hija suya. Por supuesto me veré tentada, pero sé que no estoy sola.

Desde mi experiencia dolorosa, quiero decirles algunas cosas que es necesario que tomen en cuenta para que sean felices y hagan felices a otros.

Chicos y chicas:

• El amor no es igual al sexo. No crean todo lo que ven en las películas.
• Las mujeres no somos un producto para ser exhibido en la publicidad. No compren ideas falsas.
• Las mujeres no fuimos creadas para complacer a los hombres, ni los hombres para satisfacer a las mujeres. El hombre fue hecho para donarse a la mujer y así nuestros cuerpos están perfectamente configurados, para complementarse el uno al otro. El hombre dona la vida que la mujer acoge y protege. El hombre de verdad está llamado a dar la vida por la mujer que ama, en vez de buscar tomar continuamente algo de ella para su placer y diversión.
• La pornografía es basura para la mente, para el cuerpo y para el alma; es degradante, es disfrutar con la humillación de otros seres humanos. Te vuelve bruto/a, animal.
• Sean prudentes con los programas y películas que ven, las canciones que escuchan, los libros que leen. Lamentablemente en este tiempo el sexo está implícito o explícito en todo lo comercial, y nos crean una “necesidad” haciéndonos creer que eso es lo que buscamos.

Chicas:

• Busquen su valor en Dios. Jamás crean que valen por su cuerpo y su belleza. El cuerpo envejece y la belleza se acaba, en cambio, un alma bella permanece por la eternidad.

Chicos:

• Busquen el corazón de las chicas no sus cuerpos.
• Uno es más hombre cuando sabe decir NO.

Papás y mamás:

• Enseñen a sus hijos a amarse profundamente. Sean pacientes con ellos, reconozcan sus capacidades, ayúdenlos a mejorar sus defectos en vez de criticarlos por ellos todo el día, aliéntenlos en sus metas, acompáñenlos, conversen con ellos, establezcan una profunda confianza con ellos para que compartan su vida con ustedes (esto se hace desde que ellos nacen). La autoestima, la autovaloración y el amor propio se forman y desarrollan, fundamentalmente, en el hogar.
• No tengan miedo o vergüenza de hablar de sexo en un sentido correcto y apropiado, antes de que internet o los amiguitos/as lleguen a ellos con tanta información deformada e incluso pervertida. El sexo no es malo, es un don de Dios, es hermoso cuando se respeta la naturaleza y se vive la castidad. Pues, ¡enséñenles eso a sus hijos!
• Nunca les digan a sus hijos hombres que mientras más chicas tengan más machos son. Porque no querrán que piensen lo mismo otros chicos de sus hijas.
• Nunca le digan a sus hijas que son feas, muy gordas, muy flacas, o que si no son estéticamente “mejores” los chicos no se fijaran en ellas.
• No refuercen la superficialidad con sus comentarios, especialmente en sus hijas mujeres.
• Enséñenles a ver al otro con dignidad y a tratarlos con respeto, nunca como objetos.

Anónima, 22 años, para La Opción V

**********************************************************************************

LOS TRES DAÑOS DE LA PORNOGRAFÍA – LA LUCHA CONTRA LA NUEVA DROGA

los-tres-dac3b1os-de-la-pornografia-lucha-contra-la-nueva-droga“El catecismo de la Iglesia Católica define la lujuria como un deseo o un goce desordenados del placer venéreo. El placer sexual es moralmente desordenado cuando es buscado por sí mismo, separado de las finalidades de procreación y de unión”

Fight the New Drug, que en español sería “LUCHA CONTRA LA NUEVA DROGA”, es una organización  conformada por un grupo de jóvenes estudiantes universitarios que en el año 2008 se encontraron con la reciente investigación científica que explica cómo la pornografía daña el cerebro, las relaciones y afecta a la sociedad. Su misión es precisamente concientizar – principalmente- a los jóvenes sobre los efectos nocivos apoyados de la ciencia, hallazgos, datos y testimonios. A continuación se detallan brevemente los tres grandes daños que hace la pornografía en el individuo:

1) Daña el cerebro:

daña-el-cerebro-catolicos-con-accion-lucha-contra-la-nueva-drgoa

  • La pornografía es como una droga: A simple vista la cocaína y la pornografía no parecen tener mucho en común, sin embargo estudios han demostrado que el uso de la pornografía hace que tu cerebro libere los mismos productos químicos de placer de la misma forma en la que lo hacen las drogas. Lo más preocupante de “esta nueva droga” es que su acceso es muchísimo más fácil, basta con un clic.
  • La pornografía cambia tu cerebro: Al igual que el drogadicto, el consumidor de pornografía eventualmente requerirá cada vez una dosis mayor para satisfacer sus deseos de placer. La pornografía puede incluso afectar la forma en la que normalmente solucionas los problemas de tu día a día, lo más aterrador es que entre más pornografía consume una persona, más grave es el daño a su cerebro y se vuelve más difícil liberarse. Pero hay buenas noticias, este fenómeno funciona en dos sentidos, esto quiere decir que el daño al cerebro puede deshacerse cuando alguien se aleja de este tipo de conductas y comportamientos no saludables.
  • La pornografía es adictiva: Los cigarros, el alcohol y las drogas tienen más en común de lo que te imaginas, claro algunos se encienden para fumarlos y los otros se vierten en un vaso; pero una vez están en el cuerpo su efecto en el cerebro es el mismo, se activa una sustancia llamada dopamina y es precisamente esa sustancia la que lo hace adictivo. Y la pornografía hace exactamente lo mismo.
  • La pornografía afecta el comportamiento: Muchos consumidores de la pornografía buscan formas de excitarse a través de cosas que antes probablemente les daría asco o aspectos que con anterioridad considerarían como poco éticos y moralmente incorrectos. Una vez los consumidores comienzan a ver actos sexuales extremos y peligrosos, al paso del tiempo su cerebro empieza a normalizar ese tipo de actos, considerándolos como comunes y sin mayor relevancia en aspectos morales.
  • La adicción a la pornografía se intensifica cada vez más: Debido a su naturaleza adictiva y con el fin de sentir simplemente una sensación de normalidad, el individuo tiende a aumentar la dosis de pornografía. Por lo tanto, entre más tiempo pasa, es más difícil alcanzar el mismo nivel de satisfacción.

2) Daña tus relaciones y tu corazón:

daña-las-relaciones-catolicos-con-accion-lucha-contra-la-nueva-drgoa 

  • La pornografía mata al amor: En la vida real, el amor requiere de una persona real. Estudios recientes han encontrado que después de que un individuo ha estado expuesto a la pornografía, se califican a sí mismos con menor capacidad de amor que aquellos individuos que no tuvieron contacto con la pornografía. Además, otros estudios afirman que los individuos que han sido expuestos a imágenes pornográficas tienden a ser más críticos en cuanto a la apariencia física de su pareja (buscando a una mujer/hombre perfecta/o).
  • La pornografía es una mentira: En este tipo de material, todo es mentira, desde las miradas y las supuestas razones del acto sexual. Los consumidores de la pornografía están tan obsesionados con perseguir algo que no es real.
  • La pornografía daña a tu futuro/a esposo/a: Estudios han revelado que las parejas de los consumidores de pornografía a menudo reportan pérdidas del sentimiento, demuestran mayor desconfianza, devastación, ira e incluso muchas muestran síntomas físicos de ansiedad y depresión.
  • La pornografía te deja solo/a: Entre más se consume más difícil se hace para la persona entablar relaciones reales. Como resultado, muchos consumidores comienzan a sentir que algo anda mal con ellos; no saben cómo volver a ser como antes.

3) Afecta a la sociedad y el mundo:

daña-la-sociedad-catolicos-con-accion-lucha-contra-la-nueva-drgoa 

  • El sucio secreto de la pornografía: Ante los espectadores, la pornografía puede parecer un mundo de fantasía, placer y emociones. Sin embargo, para los que son participes y protagonistas en la producción del mundo pornográfico, sus experiencias narran todo lo contrario. A menudo se inundan con las drogas, la enfermedad, la esclavitud, la trata, la violación y el abuso.
  • La pornografía conduce a la violencia: No es ningún secreto que la pornografía es violenta, incluso hasta la más corriente está llena de mujeres que son físicamente y verbalmente maltratadas.
  • La pornografía da ideas torcidas sobre el sexo: Aunque no se quiera creer, los adolescentes están recibiendo educación sexual a través de la pornografía. Investigadores han encontrado repetidamente que las personas que han visto una gran cantidad de pornografía son más propensas a comenzar a tener relaciones sexuales antes del matrimonio y con una diversidad grande de personas, lo cual trae como consecuencia enfermedades contagiosas de transmisión sexual, embarazos en adolescentes, abortos y métodos anticonceptivos que ponen en riesgo la vida de adolescentes. Otro aspecto importante a resaltar, es la tendencia del fenómeno del sexting osexteo,que es una contracción de la palabra sexo y texto; este término es un anglicismo que sirve para referirse al envío de contenidos eróticos o pornográficos por medio de los teléfonos móviles.
  • El daño de la pornografía está cambiando rápidamente: Existen datos que reflejan que la pornografía ha existido desde hace mucho tiempo, hombres cavernícolas que dibujaron imágenes sexuales en sus muros de piedra, y los antiguos griegos que pintaban dichas imágenes en cerámicas. Sin embargo, al comparar esas imágenes con la actualidad, hoy en día existen miles de millones de sitios y videos, disponibles las 24 horas del día.

En apenas tres años FIGHT THE NEW DRUG ha logrado llegar a más de 200 escuelas y alrededor de 150 mil adolescentes, sin tomar en cuenta el alcance logrado a través de las redes sociales; así mismo esta organización no solamente se limita a educar a los jóvenes, sino también a guiar y acompañar a todos aquellos que han llevado esta batalla en el silencio. Actualmente trabajan bajo 4 pilares bases: 1) Media: Creación de contenido para Web, video y documentales; 2) Movilización: visitas a escuelas, eventos, camisetas con mensajes como “La pornografía nada el amor” (Porn Kills Love); 3) Protección: capacitación y educación para los padres de familia; y 4) Rehabilitación: programas de guía y apoyo para superar la adicción.

Actualmente el programa de rehabilitación llamado FORTIFY está disponible únicamente en el idioma inglés, gratis para los jóvenes menores de 20 años. Dicho programa es un recorrido de más de 50 videos cortos llenos de datos, ciencia sobre esta adicción, testimonios y herramientas que te ayudarán a romper las cadenas de esta adicción.

Es importante tener en claro que en este caminar no estamos solos, sin embargo, como dice el Papa Francisco “son ustedes los protagonistas de esta subida”, la Iglesia te dará muchas manos, pero eres tu finalmente el que con mucho sacrificio, perseverancia y la fe puesta en Jesucristo te moverán a alcanzar tus propósitos. “La castidad expresa la entrega exclusiva al amor de Dios, que es la ‘roca’ de mi corazón’. Todos sabes lo exigente que es esto, y el compromiso personal que comporta. Las tentaciones en este campo requieren humilde confianza en Dios, vigilancia y perseverancia” (Papa Francisco). Recuerda también que “para Dios no hay nada imposible” (Lucas 1, 37). Finalmente, aférrate a María, vivo ejemplo de pureza y castidad, mujer orante, paciente y fuerte… ¡¡¡CLARO QUE PUEDES!!! porque “todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (filipenses 4,13).


Fuente: http://catolicosconaccion.com/2015/03/06/los-tres-danos-de-la-pornografia-la-lucha-contra-la-nueva-droga/

**********************************************************************************

Testimonio: Por qué no quiero llegar virgen al matrimonio…

Porque noHace poco leí un artículo en UPSOCL, titulado: “Por qué no quiero llegar virgen al matrimonio”, y permítanme decirles que me sentí profundamente identificada con ella. Eso era exactamente lo que yo solía pensar por mucho tiempo, y hoy les puedo decir que es un pensamiento que me causó un profundo daño. Es por eso que no solo me sentí identificada con la autora de aquél artículo, sino que sentí también una profunda pena por ella, porque se está lastimando gravemente y no lo sabe.

Para que esto quede más claro, quiero hablarles de mí y contarles mi historia.

Cuando era más joven yo también solía pensar que quería llegar virgen al matrimonio. Luego se me metió esta idea típica en la cabeza: “si nos amamos, ¿qué de malo tiene tener relaciones antes casarse?” Es por esa “buena razón” por la que empecé a tener relaciones con mi primer novio. El supuesto amor se acabó y, como ya no era virgen, también tuve relaciones con los que vinieron.

También yo pensaba que con toda esas “ideas del pecado” hacían que una no fuera “libre”, que siempre sintiera culpa, así que cuando —según yo— pude finalmente “liberarme de la idea del pecado” y acostarme con quien me diera la gana, tan solo me volví esclava de mi arrogancia y del placer.

Y el problema de la arrogancia es que no tiene síntomas: no te sientes mal, incluso te puedes sentir muy bien de lo que haces, pero te va destruyendo sin que te des cuenta. Esta arrogancia combinada con el placer es una bomba, porque el placer te hace adicta. Además piensas que tú lo mereces, y eso alimenta la soberbia y la arrogancia.

Luego se da este extraño fenómeno: cuando tú vives así, buscas “contagiar” a más personas, convencerlas de que está bien que también ellas lo hagan, de que incluso es bueno para ellas, cuando lo que en el fondo estás haciendo no es buscar su bien, sino evitar sentirte mal tú porque otras no lo hacen. Así de simple y perverso: entre más chicas pierdan su virginidad y lleven una vida sexualmente activa, menos mal te sientes tú misma, menos remordimiento experimentas.

Es importante aclarar que el remordimiento y el sentimiento de culpa no son algo impuesto por la religión. Tanto el remordimiento como la culpa son síntomas importantes de nuestra conciencia. Cuando los experimento es porque algo estoy haciendo mal y es momento de corregir las acciones para no seguir lastimándome. Al final de cuentas la conciencia es una alarma poderosa que te advierte cuando te estás haciendo daño. Tu conciencia te dice cuando algo no es correcto, cuando está mal (y por eso procuras ocultarlo), cuando no es bueno. Al menos así funciona las primeras veces… siempre hay algo en ti que, por más buenas razones que te inventes, te dice que no está bien lo que estás haciendo. ¿Y sabes? Al final del día, o al despertar al día siguiente, cuando estás sola contigo misma y te miras al espejo, tú misma no te crees tus “buenas razones”.

Ahora quisiera que esto te quede claro: cada vez que yo tenga relaciones con un chico, le doy lo mejor de mi persona. No solo lo mejor de mi cuerpo, sino también lo mejor de mi espíritu. Muchos te hablan del “intenso placer” que vas a experimentar, pero no del desgaste emocional, físico y psicológico que eso conlleva. Tampoco te hablan de cómo una se siente luego de que le has entregado todo a un chico con el que jurabas que te ibas a casar porque se prometían “amor eterno”. La depresión en la que entras es terrible, y muchas veces lo único que haces es tener sexo con otros para tapar ese dolor.

Por otro lado el acto sexual es tan sagrado, que no puedo llevarlo a cabo ni con mi novio, ni con quien se me antoje, porque si no hay un compromiso total y real (llámese matrimonio), ¿cuál es el caso de “sentir rico, sentir placer” por unos minutos? ¡El precio que se paga por eso es un precio muy alto! Y por más que alguien se quiera convencer de que “no pasa nada”, lo único que está haciendo es menospreciando su valor como mujer y el altísimo valor de la sexualidad y del acto sexual. El acto sexual no es que no sea bueno, es mega-ultra-re-bueno, y por eso solo se puede llevar a cabo con una sola persona, con la que se tiene un compromiso real (= matrimonio). Es un desperdicio total acostarse con novios o con quien apenas se conoce solo “por sentir rico”, es desperdiciar y despreciar lo más sagrado que tenemos, no “porque es pecado”, sino porque nos dañamos y nos desvalorizamos ante nosotras mismas, aunque no queramos reconocerlo. Es como alguien que tiene una joya valiosísima, y que le viene el fuerte antojo de comer una hamburguesa, y como no tiene dinero para comprársela, entrega la joya por el placer de comerse una hamburguesa. Eso es lo que paso cuando tenemos sexo prematrimonial, porque eso, por más enamorada que te sientas, no es amor, es antojo, y por antojo entrego lo más sagrado que tengo.

La chica del artículo menciona que ella no se casaría con alguien con quien no hubiera tenido sexo primero, porque no se va a arriesgar “a que no funcione en el matrimonio”. ¿Y qué tal si el chico no es bueno en la cama, pero la ama de verdad? ¿Qué tal que el chico con el que se casa tiene un accidente que lo incapacita para volver a tener relaciones? ¿Lo va a dejar porque “ya no funciona”? Con esa mentalidad, lo más probable es que sí. La verdad es que yo no puedo valorar mi relación personal con alguien basándome en la relación sexual. Yo no cambiaría una tarde de conversación y comunicación profunda con chico por 20 minutos de “sexo intenso”.

Por otro lado afirma que la relación sexual te une a la persona: “sentía que esa intimidad que habíamos estado teniendo hacía la relación mucho más increíble”. Si la uniera al grado que dice, se hubiera quedado con el primer chico. La relación sexual fuera del matrimonio no te une a nadie. Quieres creer que eso es para siempre, pero solo es momentáneo. Después viene un vacío profundo y por eso entiendo que la chica no esté casada ni con el primero ni con ninguno de los chicos con los que se ha acostado, y lo digo porque a mí me pasó igual.

No llevamos las mismas expectativas hombres y mujeres a la relación sexual. Normalmente las mujeres involucramos más sentimientos y emociones, mientras que para los chicos suele ser algo más físico. Aunque quien escribe el artículo pretende ser fría, ella se ha involucrado sentimentalmente con todos, y probablemente está usando el sexo para olvidar y sanar la unión que tuvo con el primero. Pero eso, lejos de sanar la herida, lo único que provoca es una herida encima de otra herida pasada.

A mí nadie me lo contó, yo misma lo viví con esa misma arrogancia y soberbia.

N. N.

Testimonio escrito para los jóvenes de La Opción V