Category Archives: Reflexionando

LA MUSICA DE DIOS

organoUn organista de una iglesia estaba practicando una pieza de Felix Mendelssohn y no estaba tocando muy bien. Frustrado, recogió su partitura de música y se dispuso a irse. No había notado a un extraño que se había sentado en un banco de atrás.

Cuando el organista se dio la vuelta para irse, el extraño se le acercó y le preguntó si él podía tocar la pieza. El organista respondió bruscamente: «Nunca dejo que nadie toque este órgano.». Finalmente, después de dos peticiones amables más, el músico gruñón le dio permiso con renuencia.

El extraño se sentó y llenó el santuario de una hermosa e impecable música. Cuando terminó, el organista preguntó: «¿Quién es usted?» El hombre contestó: «Yo soy Felix Mendelssohn.» El organista por poco impide al creador de la canción que tocara su propia música.

Hay veces en que nosotros también tratamos de tocar los acordes de nuestra vida e impedimos a nuestro Creador que haga una música hermosa.

Igual que el obstinado organista, quitamos las manos de las teclas con renuencia. Como pueblo Suyo, somos «creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano» (Efesios 2:10). Pero nuestras vidas no producirán una música hermosa a menos que le dejemos obrar a través de nosotros.

Dios tiene una sinfonía escrita para nuestras vidas. Dejémosle que haga su voluntad en nosotros.


Read More

ABRE TU CORAZÓN AL SEÑOR

jesusllamaUn hombre había pintado un lindo cuadro. El día de la presentación al público, asistieron las autoridades locales, fotógrafos, periodistas y mucha gente, pues se trataba de un famoso pintor, un reconocido artista.

Llegado el momento, se tiró del paño que revelaba el cuadro. Hubo un caluroso aplauso. Era una impresionante figura de Jesús tocando suavemente la puerta de una casa. Jesús parecía vivo. Con el oído junto a la puerta, parecía querer oír si dentro de la casa alguien le respondía. Hubo discursos y elogios. Todos admiraban aquella preciosa obra de arte.

Un observador muy curioso encontró un fallo en el cuadro. La puerta no tenía cerradura. Y fue a preguntar al artista: “Su puerta no tiene cerradura, ¿Qué hay que hacer para abrirla?”

“Así es,” respondió el pintor. “Porque esa es la puerta del corazón del hombre. Solo se abre por el lado de dentro.”

Que Dios nos ayude a reconocer cuando esta tocando a la puerta de nuestro corazón para abrírselo de par en par.


Read More

DIOS LO SABE

abrazoCuando has llorado en angustia y dolor…
Dios ha contado tus lágrimas
Cuando crees que tu vida se ha detenido y el tiempo solo pasa…
Dios espera contigo.
Cuando estás solo y tus amigos están muy ocupados, aún para una llamada telefónica…
Dios está a tu lado.
Cuando has tratado todo y no sabes hacia donde ir…
Dios te mostrará el camino
Cuando nada tiene sentido y estás frustrado sin saber hacia dónde ir…
Dios tiene la respuesta
Si de repente tu mirada al mundo exterior se hace más brillante y encuentras senderos de luz…
Dios te ha susurrado en el oído.
Cuando las cosas van bien, y tienes mucho que agradecer…
Dios te ha bendecido.

Recuerda, no importa si te sientes bien o mal. Dios siempre está contigo y te acompaña en las buenas y en las malas.
Nunca dejes de hablar con Dios y contarle tus problemas, pues muchas personas buscan a alguien con quien hablar y desahogarse, sin embargo no hablan con el único que siempre va a escuchar con misericordia y paciencia, sin sacar a relucir tus errores.
Busca a Dios de corazón y cuéntale tus problemas, pues Él siempre te acompaña y te cuida… lo creas o no… te guste o no… Él nunca te abandona…porque te ama.


Read More

¿QUIERES HABLAR CON DIOS?

llamandoxtelCada día resulta más fácil comunicarse con las personas; pero, ¿y con Dios?.

Aquí tienes ocho reglas para llamarle y contar con Él, cuando desees:

    • 1.    Marca el prefijo correcto. No a lo loco.
    • 2.    Una conversación telefónica con Dios no es un monólogo. No hables sin parar, escucha al que habla al otro lado.
    • 3.    Si la conversación se interrumpe, comprueba si has sido tú el causante del corte.
    • 4.    No adoptes la costumbre de llamar sólo en casos de urgencia. Eso no es trato de amigos.
    • 5.    No seas tacaño. No llames sólo a las horas de “tarifa reducida”, es decir, cuando toca o en fines de semana. Una llamada breve en cualquier momento del día sería ideal.
    • 6.    Las llamadas son gratuitas y no pagan impuestos.
    • 7.    No olvides decirle a Dios que te deje en el contestador todos los mensajes que quiera y cuando quiera.
    • 8. Toma nota de las indicaciones que Él te diga para que no las eches en olvido.

Si a pesar del cumplimiento de estas reglas la comunicación se torna difícil, dirígete con toda confianza a las oficinas del Espíritu Santo. Él restablecerá la comunicación.

Si tu teléfono no funciona, llévalo al taller de reparación que lleva por nombre “Sacramento del Perdón”. Allí todas las reparaciones son gratuitas y tienen una garantía de por vida.

Texto de un empleado de TELECOM en Francia


Read More

¿Estás ocupada/o?

ocupadaQuerida/0  hija/o,

Mientras te levantabas esta mañana, yo te observaba. Esperaba que me hablaras, aunque fuesen unas cuantas palabras, preguntando mi opinión acerca de algún tema o agradeciéndome por algo bueno que te hubiese sucedido el día de ayer. Pero noté que estabas muy ocupada… buscando la ropa adecuada que te ibas a poner para ir al trabajo. Seguía esperando mientras corrías por la casa arreglándote, creí que encontrarías unos cuantos minutos para detenerte y decirme “HOLA”… pero estabas demasiado ocupada…

Para ver si por fin me percibías, encendí el cielo para ti, lo llené de colores y dulces cantos de pájaros… pero ni siquiera te diste cuenta de ello. Te miré mientras ibas rumbo al trabajo y esperé pacientemente todo el día. Con tantas actividades supongo que… estabas muy ocupada para decirme algo.

De regreso, ví tu cansancio, quise rociarte para que el agua se llevara tu stress. Pensé que agradándote, te acordarías de mí. Sin embargo, enfurecida, ofendiste mi nombre. Deseaba tanto que me hablaras… aún quedaba bastante tiempo.

Después encendiste el televisor. Esperé pacientemente mientras veías tu serie favorita, luego cenaste, revisaste en tu teléfono móvil los whatsapps pendientes, la cuenta de facebook y twitter y nuevamente te olvidaste de hablar conmigo.

Te noté cansada, entendí tu silencio y apagué el resplandor del cielo pero no te dejé a oscuras. Lo cambié por un lucero… Verdaderamente fue hermoso, pero no estuviste interesada en verlo.

A la hora de dormir creo que ya estabas agotada. Dijiste buenas noches a tu familia, caminaste hacia tu cama y casi de inmediato te dormiste. Acompañé con música tus sueños, mis animales nocturnos se lucieron. No hay problema… porque quizás no te dés cuenta que siempre estoy ahí para ti.

Tengo más paciencia de la que te imaginas. Quisiera enseñártela para que puedas tenerla con los demás.

Te amo tanto que espero todos los días una oración y el paisaje que diseño cada amanecer es para ti.

Bueno… te estás levantando de nuevo y no me queda otra cosa que entregarte todo el amor que siento por ti y continuar esperando que, al menos, el día de hoy me dediques sólo… un poco de tiempo.

Que tengas un buen día…

Dios


Read More

8 cosas que quiero que mis hijos piensen, oren y recuerden toda su vida

padre-e-hijo-sentados-muelle-rio-riendo-060716He compuesto una carta para mis hijos que espero inspire a los lectores de este articulo a hacer algo similar con sus hijos y nietos

He peleado hasta el fin el buen combate, concluí mi carrera, conservé la fe. Y ya está preparada para mí la corona de justicia, que el Señor, como justo Juez, me dará en ese Día, y no solamente a mí, sino a todos los que hayan aguardado con amor su Manifestación. (2 Timoteo 4,7-8)

¿Alguna vez te has pensado si tendrás la oportunidad de decirles a los que amas todo lo que tú quieres que sepan, de lo que es importante en la vida y transmitirles las lecciones de vida más fundamentales? ¿Cuántos de nosotros nos hemos beneficiado de la influencia de nuestros padres, abuelos y otras personas importantes en nuestras vidas?

Por mi enorme deseo de criar a mis hijos como hombres fuertes y Católicos fervorosos, he compuesto una carta para ellos que esperoinspire a los lectores de este articulo a hacer algo similar con sus hijos y nietos. Esta carta fue incluida al final de mi libro: «Camino Al Cielo: Una Guía Practica Para El Hombre Católico» (Emmaus Road Publicaciones)

Nuestros hijos y las generaciones futuras no conocerán a Cristo o nuestra Fe Católica a menos que compartamos nuestras experiencias y nuestra sabiduría que arduamente conseguimos. Reflexionemos siempre y oremos acerca de esta seria responsabilidad… Por el bien de ellos y el de nosotros.

Mis Queridos Hijos,

Puede parecer muy extraño que les escriba especialmente a ustedes al final de este libro. Cuando terminen de leer esta carta espero que entiendan la razón.  Quiero que sepan que su madre y yo los amamos mucho y que estamos muy orgullosos de ustedes. No somos los padres perfectos pero hemos hecho lo mejor para ayudarlos a construir el camino a través de estos duros años de crecimiento y prepararlos para el futuro.

A medida que he envejecido he ganado un sentido de perspectiva y estoy agradecido por la habilidad de reflexionar en las muchas lecciones que he experimentado. Aprecio todos los retos que se me han presentado porque me han ayudado a convertirme en el hombre, esposo y padre que soy.  Desearía poder recordar toda la sabiduría que mis padres compartieron conmigo cuando tenía su edad, pero solo tengo memorias pasajeras a través de los años.

¡Hay muchas cosas que desearía compartir con ustedes! Quisiera decirles que se siente enamorarse de la mujer con la que se casarán. Quiero que sepan el gozo indescriptible que sentí el día que cada uno de ustedes vino al mundo.  Quiero que comprendan los momentos difíciles de mi vida espiritual cuando no tenía fe y la profunda experiencia de conversión que tuve cuando me entregué a Cristo y encontré la verdad que había estado buscando mi vida entera en la Iglesia Católica. La lista de experiencias y lecciones es casi interminable… probablemente les compartiré algunas de ellas ahora y dejaré otras para libros futuros.

Para no hacerlo complicado, aquí hay ocho cosas que quiero que piensen, oren y espero que recuerden para el resto de sus vidas:

1.- Dios los ama, sin importar las circunstancias.

Sean auténticos y siempre amen al Señor y sírvanlo. Permanezcan en nuestra Fe Católica a pesar de todas las tentaciones del mundo que los empujen afuera. Sean hombres de oración y reciban los Sacramentos con frecuencia, especialmente la Eucaristía y la Reconciliación. Nunca olviden que fueron creados para el cielo y no para el mundo.

2.- Su madre y yo les hemos enseñado la diferencia entre lo bueno y lo malo.

Nuestra Fe Católica les ha ayudado a aprender a amar a su prójimo y a servir a los demás. Nunca pierdan de vista sus valores, ellos los definen. No sacrifiquen sus valores por el confort o el placer temporales. Nunca vale la pena.

3.- La escuela no siempre será entretenida.

Tampoco lo fue para nosotros.  Pero es importante tener una educación de calidad si quieren aspirar a buenas oportunidades profesionales. Nunca estén satisfechos con lo que saben. Conviértanse en constantes aprendices, no sólo en la escuela, sino también en su Fe Católica. Sean respetuosamente curiosos con la gente y con la vida en general.

4.- Ética Profesional.

Nada en la vida es gratis. Trabajen duro y siempre tendrán su recompensa. Paguen sus deudas y trabajen más duro que todos a su alrededor. No importa lo que escuchen más adelante, les garantizo no hay atajos para llegar a la riqueza y no hay sustituto para el trabajo arduo. Ya sé, esa parte sonó ¡tal como Papa!

5.- Conocerán a muchas chicas en su vida.

Trátenlas con dignidad y respeto. Interésense más en su belleza interior que en su apariencia física. Traten sus cuerpos como templos sagrados y no se entreguen a comportamientos pecaminosos. Sabrán que están enamorados cuando se les aflojen las rodillas, tengan mariposas en el estómago y no podrán dejar de pensar que ella es la chica más linda que han visto jamás. ¿Y entonces qué? Conózcanla, construyan una relación y tómense el tiempo para descubrir si ella es la correcta. Eventualmente sabrán si es ella y si ella los mira de la misma manera.

Hagan lo opuesto de la sociedad, hagan lo correcto, y guárdense para el matrimonio. Probablemente se burlaran de ustedes,  pero Jesús los amará por la misma razón.

6.- Nos han escuchado a su madre y a mi decir esto un millón de veces: “¡Tienen que ser más responsables!”

Bueno, tienen que serlo. Alguien tiene que ser responsable, ¿por qué no ustedes? Si están envueltos en una actividad o un proyecto, actúen responsablemente y sean líderes. Si hacen un desastre, límpienlo. Si dicen que van a hacer algo, háganlo. Un jefe que tuve hace muchos años decía “¡Me tocó, es mío!” Siempre me ha funcionado y me ha servido de maneras incontables. No esperen a que alguien tome la responsabilidad. Puede ser que les toque a ustedes. A propósito, ¿saben quién es siempre responsable de sus acciones? Ustedes.

7.- Sean honestos con ustedes y con sus amigos.

Rodéense de personas que compartan sus valores. Sean buenos amigos con los demás y siempre díganles la verdad. Esa es la señal de un verdadero amigo. Si sus amigos eligen un camino que ustedes saben que es erróneo, no se dejen influenciar y no los sigan. El truco de la amistad es que algunas veces estamos sólos porque estamos comprometidos a seguir las creencias de la Iglesia o los valores que hemos aprendido desde la infancia. Crean en esto, nunca abandonen su fe o sus valores por hacer lo que todos hacen. Por otra parte, seguramente tendrán algunas amistades cercanas que permanecerán con ustedes a lo largo de la vida y deben ser consideradas como regalos de Dios.

8.- Sean Auténticos

Nunca pretendan ser algo que no son. Ustedes son creaciones de Dios. No se dejen tentar por el deseo que esconder quienes son, o su Fe o lo que piensan realmente de los demás.

Espero que lean esto y tengan muchas preguntas para mí.  Les prometo su madre y yo estaremos siempre aquí para ayudarlos.

¿Sabían que su madre y yo tenemos una vocación que Dios nos dio?  Nuestra vocación es ayudar a nuestra familia (y a los demás) alcanzar la vida eterna.  Esa es nuestra responsabilidad número uno como padres.

Se tropezaran y caerán algunas veces en la vida, pero recuerden que siempre estamos aquí para ustedes y que los amamos. Pero más importante es que Dios los ama y que Él nunca los abandonará. Él quiere que ustedes aprendan, crezcan y piensen por ustedes mismos, pero que nunca se alejen de Su amor.

Hijos, quiero que sean felices. Total y absolutamente felices. ¿Y saben qué? Nunca somos realmente felices si no tenemos gozo. ¿Saben de dónde proviene el gozo? El gozo viene de poner a Cristo en el primer lugar en nuestras vidas y amarlo tanto que todos a su alrededor Lo vean a trabajando en sus vidas. Es entonces cuando tendrán gozo verdadero, el que los hará inmensamente felices.

¿Notaron el pasaje de las Escrituras al comienzo de esta carta? Reflexionen en el comienzo del pasaje:

“He peleado hasta el fin el buen combate, concluí mi carrera, conservé la fe…”

Algún día, cuando sean esposos y padres con hijos, oro para que me digan estas palabras…  y pasen las lecciones a sus hijos.

Una cosa más… Este libro lo escribí para ustedes.

Con todo mi amor,

Papá.

Adaptación y traducción al español por Alejandra Pertuz para PildorasdeFe.net, del artículo publicado originalmente en Integrated Catholic Life, autor: Randy Hain


Read More

Domingo de Resurreccion

Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor CRISTORESUCITO

El verdadero origen de la Pascua se remonta al año 1513 antes de Cristo, cuando el pueblo judío emprendió su éxodo desde Egipto, hacia la Tierra Prometida. Se celebraba cada año, como recordatorio de la liberación del pueblo hebreo.

En la víspera del primer día, se comían hierbas amargas mojadas en vinagre, para recordar la tristeza de la servidumbre. Y se narraban en tono cadencioso cánticos que hacían alusión a las diez plagas de Egipto.

El cordero de Pascua era escogido por cada familia. Con el tiempo, la ceremonia de inmolación fue llevada a cabo por la clase sacerdotal. El animal debía ser un macho cabrio, sano y de un año de edad. Se inmolaba al finalizar el día; y por la noche se comía con lechugas amargas. No estaba permitido romper sus huesos, ni dejar restos de carne. Por esta razón, los israelitas se reunían en grupos, para cumplir con las prescripciones de orden sagrado. Durante los siete días posteriores al 14 de Nisán (mes del calendario israelita correspondiente a marzo – abril del calendario español), el pueblo hebreo sólo comía pan sin levadura (no fermentado), al que llamaban “ázimo” o “pan de aflicción”. Los primeros cristianos ―que eran judíos― celebraban la Pascua de Resurrección a la par cronológica que la Pascua judía, hasta que el Primer Concilio de Nicea (en el 325 d. C.) separó la celebración de la Pascua judía de la cristiana, quitando a esta los elementos hebreos. Sin embargo dejaron el carácter móvil de la fiesta recordando que Cristo resucitó en la Pascua hebrea. Hoy día la Iglesia católica mantiene el carácter móvil de la fecha de Pascua.

Esta fiesta determina el calendario móvil de otras fiestas: así la Ascensión (el ascenso de Jesús al cielo) se celebra 40 días después de Pascua, y Pentecostés 10 días después de la Ascensión. La semana anterior a la Pascua de Resurrección es la Semana Santa, que comienza con el Domingo de Ramos (que conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén). La Octava de Pascua (popularmente conocida como «semana de Pascua») es la semana que sucede a este Domingo de Pascua (o Domingo de Resurrección). El tiempo pascual o tiempo de Pascua designa, en la liturgia católica, las semanas que van desde el Domingo de Resurrección hasta el de Pentecostés.

La expresión «pascua» remite principalmente a la fiesta de la Resurrección, que también es llamada a veces «pascua florida», pero también se usa para referirse a otras tres celebraciones cristianas: la Navidad (25 de diciembre), la Epifaníao Adoración de los Magos (6 de enero) y Pentecostés, la venida del Espíritu Santo (cincuenta días después de la Resurrección). En Chile, Cuba y Filipinas, el término Pascua se aplica coloquialmente a la Navidad, mientras que a la Pascua se le llama «Pascua de Resurrección».

Significado teológico

La Semana Santa, y la Pascua en particular, está ligada a través de la última cena y la crucifixión de Jesús a la Pésaj (Pascua Judía) y al Éxodo del pueblo hebreonarrado en el Antiguo Testamento. De acuerdo con las escrituras, Jesús, mientras preparaba a sus discípulos y a él mismo para su muerte durante la última cena, dio a la cena de Pascua un nuevo significado. Él identificó el pan y la copa de vino como su cuerpo antes de ser sacrificado y su sangre derramada. El apóstol Pablo, sobre la celebración de la Pascua dice:El Nuevo Testamento enseña que la resurrección de Jesús, que celebra la Pascua, es fundamento de la fe cristiana.13 14 La resurrección estableció a Jesús como el Hijo de Dios y se cita como prueba de que Dios juzgará al mundo con justicia. Dios ha dado a los cristianos «un nuevo nacimiento a una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos». Los cristianos, por la fe en el poder de Dios han de discernir espiritualmente con Jesús resucitado, para que se pueda caminar en una nueva forma de vida.

Despójense de la vieja levadura, para ser una nueva masa, ya que ustedes mismos son como el pan sin levadura. Porque Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado. Celebremos, entonces, nuestra Pascua, no con la vieja levadura de la malicia y la perversidad, sino con los panes sin levadura de la pureza y la verdad».

Apóstol Pablo de Tarso

Práctica religiosa

Iglesia católica y otras iglesias cristianas

La celebración de la Pascua de Resurrección se presenta de diferentes formas entre los cristianos occidentales. La práctica litúrgica tradicional, tal como se practica entre los católicos y algunos luteranos y anglicanos, se inicia en la noche del Sábado Santo con la Vigilia Pascual. Así pues, la liturgia más importante del año se inicia con la bendición del fuego pascual en la oscuridad total, la iluminación del cirio pascual (símbolo de Cristo resucitado) y el canto del Exultet (o pregón pascual), atribuido a san Ambrosio de Milán.

Después se leen numerosas lecturas del Antiguo Testamento: pasajes como las historias de la creación, el sacrificio de Isaac, el cruce del Mar Rojo y la anunciada venida del Mesías. Esta parte del servicio religioso culmina con el canto delGloria y del Aleluya y con la proclamación de la resurrección según el Evangelio.

En ese momento, y dependiendo la costumbre local, se pueden tocar las campanas de los templos y encender las luces. A continuación, la atención se desplaza desde el altar a la pila bautismal. Durante este tiempo litúrigico el sacerdote o celebrante de la eucaristía va vestido de color blanco, para celebrar la pureza y el alzamiento de cristo. Antiguamente, la Pascua se consideraba el momento ideal para que los conversos recibieran el bautismo, y esta práctica continúa dentro de la Iglesia católica y la Iglesia anglicana. Si hay bautizos en este momento o no, es tradicional que la congregación sea invitada a renovar los votos de su fe bautismal. Este acto es a menudo sellado por la aspersión de la congregación con el agua bendita. El sacramento católico de la Confirmación también puede ser celebrado durante la Vigilia.

En general, las misas se celebran como de costumbre, pero de manera más solemne y festiva, con abundantes instrumentos musicales y arreglos corales, incienso, y un reiterativo Aleluya que se verá en el Salmo que se canta ese día, en la propia aclamación al Evangelio. La Vigilia Pascual concluye con la celebración de la Eucaristía (conocida en algunas tradiciones como la Sagrada Comunión).

Con algunas diferencias, ciertas iglesias prefieren mantener esta vigilia desde muy temprano en la mañana del domingo en vez del sábado por la noche; las iglesias protestantes en especial, para reflejar el relato del evangelio de las mujeres que acuden a la tumba al amanecer del primer día de la semana.
En Filipinas, de religión predominantemente católica romana, la mañana de Pascua (conocida en el idioma nacional como «Pasko ng Pagkabuhay Muling» o la Pascua de la Resurrección) está marcada con una celebración de gozo, al amanecer, en la que grandes estatuas de Jesús y María son llevadas en procesión para encontrarse, imaginando la primera reunión de Jesús y su madre, María, después de la Resurrección de Jesús. Esto es seguido por una alegre misa de Pascua.En países hispanos, y en particular en España, se celebran procesiones poniendo un punto final a la celebración de la Semana Santa. Muchas de ellas tienen como punto más destacado el Encuentro entre las imágenes de la Virgen y Cristo Resucitado.
En la cultura polaca, se celebra la Rezurekcja (procesión de Resurrección) en una alegre Misa de Pascua por la mañana, al amanecer, cuando las campanas suenan y se tiran petardos para conmemorar la resurrección de Cristo sobre la muerte. Antes de que comience la misa al amanecer, una procesión festiva que lleva elSantísimo Sacramento bajo un palio rodea a la iglesia. Dentro del templo, las campanas repican y son agitadas vigorosamente por monaguillos, y el aire se llena de incienso. Otra tradición polaca de Pascua es la denominada Święconka, la bendición de las cestas de Pascua por el sacerdote de la parroquia el Sábado Santo. Esta costumbre se celebra no solo en Polonia, sino también en los Estados Unidos por los ciudadanos de ascendencia polaca.



Read More

Reflexionemos…

JUEVES SANTOJueves en que Cristo instituyó el sacramento de la Eucaristía, también conocido como la Última Cena.

Significado de la celebración

El Jueves Santo se celebra:

La Última Cena.

El Lavatorio de los pies,

La institución de la Eucaristía y del Sacerdocio

La oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní.

En la mañana de este día, en todas las catedrales de cada diócesis, el obispo reúne a los sacerdotes en torno al altar y, en una Misa solemne, se consagran los Santos Óleos que se usan en los Sacramentos del Bautismo, Confirmación, Orden Sacerdotal y Unción de los Enfermos.

En la Misa vespertina, antes del ofertorio, el sacerdote celebrante toma una toalla y una bandeja con agua y lava los pies de doce varones, recordando el mismo gesto de Jesús con sus apóstoles en la Última Cena.


Meditando la Liturgia de Hoy:

Leer: Libro del Éxodo 12, 1-8. 11-14; Primera carta del apóstol San Pablo a los corintios 11, 23-26; Evangelio según San Juan 13, 1-15.

La Eucaristía

Este es el día en que se instituyó la Eucaristía, el sacramento del Cuerpo y la Sangre de Cristo bajo las especies de pan y vino. Cristo tuvo la Última Cena con sus apóstoles y por el gran amor que nos tiene, se quedó con nosotros en la Eucaristía, para guiarnos en el camino de la salvación.

Todos estamos invitados a celebrar la cena instituida por Jesús. Esta noche santa, Cristo nos deja su Cuerpo y su Sangre. Revivamos este gran don y comprometámonos a servir a nuestros hermanos.

El lavatorio de los pies

Jesús en este pasaje del Evangelio nos enseña a servir con humildad y de corazón a los demás. Este es el mejor camino para seguir a Jesús y para demostrarle nuestra fe en Él. Recordar que esta no es la única vez que Jesús nos habla acerca del servicio. Debemos procurar esta virtud para nuestra vida de todos los días. Vivir como servidores unos de otros.

La noche en el huerto de los Olivos

Leer el Evangelio según San Marcos14, 32-42.:

Reflexionemos con Jesús en lo que sentía en estos momentos: su miedo, la angustia ante la muerte, la tristeza por ser traicionado, su soledad, su compromiso por cumplir la voluntad de Dios, su obediencia a Dios Padre y su confianza en Él. Las virtudes que nos enseña Jesús este día, entre otras, son la obediencia, la generosidad y la humildad.

Practicas:

Los monumentos y la visita de las siete iglesias

Se acostumbra, después de la Misa vespertina, hacer un monumento para resaltar la Eucaristía y exponerla de una manera solemne para la adoración de los fieles.

La Iglesia pide dedicar un momento de adoración y de agradecimiento a Jesús, un acompañar a Jesús en la oración del huerto. Es por esta razón que las Iglesias preparan sus monumentos. Este es un día solemne.

En la visita de las siete iglesias o siete templos, se acostumbra llevar a cabo una breve oración en la que se dan gracias al Señor por todo su amor al quedarse con nosotros. Esto se hace en siete templos diferentes y simboliza el ir y venir de Jesús en la noche de la traición. Es a lo que refieren cuando dicen “traerte de Herodes a Pilatos”.


Un poco de historia:

La cena de pascua en tiempos de Jesús

Hace miles de años, los judíos vivían en la tierra de Canaán, pero sobrevino una gran carestía y tuvieron que mudarse a vivir a Egipto, donde el faraón les regaló unas tierras fértiles donde pudieran vivir, gracias a la influencia de un judío llamado José, conocido como El soñador.

Después de muchos años, los israelitas se multiplicaron muchísimo en Egipto y el faraón tuvo miedo de que se rebelaran contra su reino. Ordenó matar a todos los niños varones israelitas, ahogándolos en el río Nilo. Moisés logró sobrevivir a esa matanza, pues su madre lo puso en una canasta en el río y fue recogido por la hija del faraón.

El faraón convirtió en esclavos a los israelitas, encomendándoles los trabajos más pesados.

Dios eligió a Moisés para que liberara a su pueblo de la esclavitud. Como el faraón no accedía a liberarlos, Dios mandó caer diez plagas sobre Egipto.


La última de esas plagas fue la muerte de todos los primogénitos del reino.

Para que la plaga no cayera sobre los israelitas, Dios ordenó a Moisés que cada uno de ellos marcara la puerta de su casa con la sangre de un cordero y le dio instrucciones específicas para ello: En la cena, cada familia debía comerse entero a un cordero asado sin romperle los huesos. No debían dejar nada porque al día siguiente ya no estarían ahí. Para acompañar al cordero debían comerlo con pan ázimo y hierbas amargas. La hierbas amargas ayudarían a que tuvieran menos sed, ya que tendrían que caminar mucho en el desierto. El pan al no tener levadura no se haría duro y lo podían llevar para comer en el camino. Les mandó comer de pie y vestidos de viaje, con todas sus cosas listas, ya que tenían que estar preparados para salir cuando les avisaran.

Al día siguiente, el primogénito del faraón y de cada uno de los egipcios amaneció muerto. Esto hizo que el faraón accediera a dejar a los israelitas en libertad y éstos salieron a toda prisa de Egipto. El faraón pronto se arrepintió de haberlos dejado ir y envió a todo su ejército para traerlos de nuevo. Dios ayudó a su pueblo abriendo las aguas del mar Rojo para que pasaran y las cerró en el momento en que el ejército del faraón intentó pasar.

Desde ese día los judíos empezaron a celebrar la pascua en la primera luna llena de primavera, que fue cuando Dios los ayudó a liberarse de la esclavitud en Egipto.

Pascua quiere decir “paso”, es decir, el paso de la esclavitud a la libertad. El paso de Dios por sus vidas.


Los judíos celebran la pascua con una cena muy parecida a la que tuvieron sus antepasados en la última noche que pasaron en Egipto.

Las fiesta de la pascua se llamaba “Pesaj” y se celebraba en recuerdo de la liberación del pueblo judío de la esclavitud de Egipto. Esto lo hacían al llegar la primavera, del 15 al 21 del mes hebreo de Nisán, en la luna llena.


Los elementos que se utilizaban en la cena eran los siguientes:

El Cordero: Al salir de Egipto, los judíos sacrificaron un cordero y con su sangre marcaron los dinteles de sus puertas.

Karpas: Es una hierba que se baña en agua salada y que recuerda las miserias de los judíos en Egipto.

Naror: Es una hierba amarga que simboliza los sufrimientos de los hebreos durante la esclavitud en Egipto. Comían naror para recordar que los egipcios amargaron la vida sus antepasados convirtiéndolos en esclavos.

Jarose: Es una mezcla de manzana, nuez, miel, vino y canela que simboliza la mezcla de arcilla que usaron los hebreos en Egipto para las construcciones del faraón.

Matzá: Es un pan sin levadura que simboliza el pan que sacaron los hebreos de Egipto que no alcanzó a fermentar por falta de tiempo.

Agua salada: Simboliza el camino por el Mar Rojo.

Cuatro copas de vino: Simbolizan cuatro expresiones Bíblicas de la liberación de Israel.

Siete velas: Alumbran dan luz. Esta simbolizan la venida del Mesías, luz del mundo.

La cena constaba de ocho partes:

1. Encendido de las luces de la fiesta: El que presidía la celebración encendía las velas, todos permanecían de pie y hacían una oración.

2. La bendición de la fiesta (Kiddush): Se sentaban todos a la mesa. Delante del que presidía la cena, había una gran copa o vasija de vino.

Frente a los demás miembros de la familia había un plato pequeño de agua salada y un plato con matzás, rábano o alguna otra hierba amarga, jaroses y alguna hierba verde.

Se servía la primera copa de vino, la copa de acción de gracias, y les daban a todos los miembros de la familia. Todos bebían la primera copa de vino. Después el sirviente presentaba una vasija, jarra y servilleta al que presidía la celebración, para que se lavara sus manos mientras decía la oración. Se comían la hierba verde, el sirviente llevaba un plato con tres matzás grandes, cada una envuelta en una servilleta. El que presidía la ceremonia desenvolvía la pieza superior y la levantaba en el plato.

3. La historia de la salida de Egipto (Hagadah) Se servían la segunda copa de vino, la copa de Hagadah. Alguien de la familia leía la salida de Egipto del libro del Éxodo, capítulo 12. El sirviente traía el cordero pascual que debía ser macho y sin mancha y se asaba en un asador en forma de cruz y no se le podía romper ningún hueso. Se colocaba delante del que presidía la celebración les preguntaba por el significado de la fiesta de Pesaj. Ellos respondían que era el cordero pascual que nuestros padres sacrificaron al Señor en memoria de la noche en que Yahvé pasó de largo por las casas de nuestros padres en Egipto. Luego tomaba la pieza superior del pan ázimo y lo sostenía en alto. Luego levantaba la hierba amarga.


4.Oración de acción de gracias por la salida de Egipto: El que presidía la ceremonia levantaba su copa y hacía una oración de gracias. Colocaba la copa de vino en su lugar. Todos se ponían de pie y recitaban el salmo 113.

5. La solemne bendición de la comida: Todos se sentaban y se bendecía el pan ázimo y las hierbas amargas. Tomaba primero el pan y lo bendecía. Después rompía la matzá superior en pequeñas porciones y distribuía un trozo a cada uno de los presentes. Ellos lo sostenían en sus manos y decían una oración. Cada persona ponía una porción de hierba amarga y algo de jaroses entre dos trozos de matzá y decían juntos una pequeña oración.

6. La cena pascual: Se llevaba a cabo la cena.

7. Bebida de la tercera copa de vino: la copa de la bendición.- Cuando se terminaban la cena, el que presidía tomaba la mitad grande de la matzá en medio del plato, la partía y la distribuía a todos los ahí reunidos. Todos sostenían la porción de matzá en sus manos mientras el que presidía decía una oración y luego se lo comían. Se les servía la tercera copa de vino, “la copa de la bendición”. Todos se ponían de pie y tomaban la copa de la bendición.

8. Bendición final: Se llenaban las copas por cuarta vez. Esta cuarta copa era la “Copa de Melquisedec”. Todos levantaban sus copas y decían una oración de alabanza a Dios. Se las tomaban y el que presidía la ceremonia concluía la celebración con la antigua bendición del Libro de los Números (6, 24-26).


Read More

¿Por qué ir a Misa el domingo?

Santa MisaVEAMOS ESTOS DIEZ PUNTOS:

1. Pasar el domingo con Dios significa ofrecerle también el tiempo del descanso. Otra paradoja: que nuestra pobre generosidad le brinde consuelo.

2. Muchas personas tienen tanto quehacer —así piensan, al menos— que no encuentran tiempo para asistir a la Misa dominical. En nuestra época, éste parece el principal obstáculo para pasar con Dios los domingos y las fiestas de la Iglesia.

3. Descansar supone cambiar de ocupación, de ambiente, de circunstancias relacionales, de esfuerzo. En nuestro caso, significa también cambiar lo poco nuestro con lo mucho de Dios: confiarle nuestras miserias y nuestras pequeñeces, para recibir sus dones —el Cuerpo y la Sangre de Cristo, el Espíritu Santo— causa infinita de alegría y de paz.

4. Ofrecerle nuestro tiempo para recibir su eternidad, que un día nos alcanzará.

Ha escrito Juan Pablo II: «Éste es un día que constituye el centro mismo de la vida cristiana. Si desde el principio de mi Pontificado no me ha cansado de repetir: “¡No temáis! ¡Abrid, más todavía, abrid de par en par las puertas a Cristo!”, en esta misma línea quisiera hoy invitar a todos con fuerza a descubrir de nuevo el domingo: ¡No tengáis miedo de dar vuestro tiempo a Cristo! Sí, abramos nuestro tiempo a Cristo para que él lo pueda iluminar y dirigir. Él es quien conoce el secreto del tiempo y el secreto de la eternidad, y nos entrega “su día” como un don siempre nuevo de su amor. El descubrimiento de este día es una gracia que se ha de pedir, no sólo para vivir en plenitud las exigencias propias de la fe, sino también para dar una respuesta concreta a los anhelos íntimos y auténticos de cada ser humano.

5. El tiempo ofrecido a Cristo nunca es un tiempo perdido, sino más bien ganado para la humanización profunda de nuestras relaciones y de nuestra vida». Sí, salimos siempre ganando cuando damos al Señor los yugos nuestros y aceptamos el que de Él nos viene.

6. ¡Ojalá cada cristiano fuera consciente de que no puede vivir sin el domingo! Esta expresión, recordaba Benedicto XVI, «nos remite al año 304, cuando el emperador Diocleciano prohibió a los cristianos, bajo pena de muerte, poseer las Escrituras, reunirse el domingo para celebrar la Eucaristía y construir lugares para sus asambleas. En Abitina, pequeña localidad de la actual Túnez, 49 cristianos fueron sorprendidos un domingo mientras, reunidos en la casa de Octavio Félix, celebraban la Eucaristía desafiando así las prohibiciones imperiales.

»Tras ser arrestados fueron llevados a Cartago para ser interrogados por el procónsul Anulino. Fue significativa, entre otras, la respuesta que un cierto Emérito dio al procónsul que le preguntaba por qué habían transgredido la severa orden del emperador. Respondió: “Sine dominico non possumus”; es decir, sin reunirnos en asamblea el domingo para celebrar la Eucaristía no podemos vivir. Nos faltarían las fuerzas para afrontar las dificultades diarias y no sucumbir. Después de atroces torturas, estos 49 mártires de Abitina fueron asesinados. Así, con la efusión de la sangre, confirmaron su fe. Murieron, pero vencieron; ahora los recordamos en la gloria de Cristo resucitado.

Sobre la experiencia de los mártires de Abitina debemos reflexionar también nosotros, cristianos del siglo XXI. Ni siquiera para nosotros es fácil vivir como cristianos, aunque no existan esas prohibiciones del emperador. Pero, desde un punto de vista espiritual, el mundo en el que vivimos, marcado a menudo por el consumismo desenfrenado, por la indiferencia religiosa y por un secularismo cerrado a la trascendencia, puede parecer un desierto no menos inhóspito que aquel “inmenso y terrible” (Dt 8, 15) del que nos ha hablado la primera lectura, tomada del libro del Deuteronomio. En ese desierto, Dios acudió con el don del maná en ayuda del pueblo hebreo en dificultad, para hacerle comprender que “no sólo de pan vive el hombre, sino que el hombre vive de todo lo que sale de la boca del Señor” (Dt 8, 3). En el evangelio de hoy, Jesús nos ha explicado para qué pan Dios quería preparar al pueblo de la nueva alianza mediante el don del maná. Aludiendo a la Eucaristía, ha dicho: “Este es el pan que ha bajado del cielo; no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron: el que come este pan vivirá para siempre” (Jn 6, 58). El Hijo de Dios, habiéndose hecho carne, podía convertirse en pan, y así ser alimento para su pueblo, para nosotros, que estamos en camino en este mundo hacia la tierra prometida del cielo.

7. Necesitamos este pan para afrontar la fatiga y el cansancio del viaje. El domingo, día del Señor, es la ocasión propicia para sacar fuerzas de él, que es el Señor de la vida. Por tanto, el precepto festivo no es un deber impuesto desde afuera, un peso sobre nuestros hombros. Al contrario, participar en la celebración dominical, alimentarse del Pan eucarístico y experimentar la comunión de los hermanos y las hermanas en Cristo, es una necesidad para el cristiano; es una alegría; así el cristiano puede encontrar la energía necesaria para el camino que debemos recorrer cada semana. Por lo demás, no es un camino arbitrario: el camino que Dios nos indica con su palabra va en la dirección inscrita en la esencia misma del hombre. La palabra de Dios y la razón van juntas. Seguir la palabra de Dios, estar con Cristo, significa para el hombre realizarse a sí mismo; perderlo equivale a perderse a sí mismo.

8. El Señor no nos deja solos en este camino. Está con nosotros; más aún, desea compartir nuestra suerte hasta identificarse con nosotros. En el coloquio que acaba de referirnos el evangelio, dice: “El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él” (Jn 6, 56). ¿Cómo no alegrarse por esa promesa?».

9. Pasar cristianamente el domingo, con Cristo Señor nuestro, asegura al descanso su dimensión festiva: no se queda en simple reposo de una fatiga física, sino que asume el valor de conmemoración de acontecimientos que se sitúan en la propia vida como origen de la felicidad actual. La creación, la alianza, la liberación de la esclavitud, la ley, la resurrección gloriosa, Pentecostés… ¡Qué larga y amable resulta la serie de maravillas divinas, de las que reavivamos la memoria en el “Día del Señor”! Resuena entonces en el corazón del cristiano su amorosa petición en aquella noche última: «Haced esto en memoria mía» (Lc 22, 19. Nosotros realizamos un nuevo trueque y le decimos: “No te olvides de mí, Señor, cuando venga mi hora, la hora de mi dolor y de mi tribulación; mi hora de pasar de este mundo a la eternidad, cuando venga el último día, Día tremendo (cfr. Is 13, 6.9; Mal 4, 1; Jl 2, 2; So 1, 15). Acuérdate de mí, Señor, que tantas veces te he recibido en la Sagrada Comunión, que te he acompañado junto al Sagrario, y admíteme en tu reino «para que coma y beba a tu mesa» (Lc 22, 29)”.

10. Cristo, glorioso en el Santísimo Sacramento, escuchará nuestras plegarias, irá llenando de paz y de alegría nuestros corazones, también en vistas de aquel trance, como llenó de gozo y de serenidad a los Apóstoles el día de su resurrección: «¡La paz con vosotros!» (Jn 20, 19. 21).

Palabras de Mons. Echevarría sobre el modo cristiano de vivir la fiesta dominical (texto extraído de “Eucaristía y vida cristiana”)

Fuente: Opus Dei


Read More

Porque, “La Misión Católica”?

En aquel tiempo se apareció Jesús y les dijo: Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. (Mt. 16,15)

Id por el mundo...

Porque? Porque nos hemos tomado muy en serio el mandato del Señor, porque creemos que como bautizados no podemos quedarnos de brazos cruzados sin hacer nada por transmitir la Buena Nueva que nosotros hemos recibido a través del bautismo, y nos invita y nos reta y nos provoca a hacer vida las Palabras del Señor en el mandato que anteriormente les presentamos.

Somos un grupo de Laicos comprometidos de la diócesis de Fresno California que deseamos vivir nuestro bautismo a plenitud y hemos hecho nuestra la Mision de Jesus como Católicos que somos y deseamos continuar Su Obra en este mundo de la manera que este a nuestro alcance, en este caso, usando los medios modernos y llegando, tal vez no fisicamente, pero si por medio del internet nos facilita nuestra misión de llegar a los rincones del mundo que tal vez fisicamente no pudiéramos hacerlos.

Es por eso que nos llamamos “La Mision Catolica” porque es misión de todo bautizado llevar a cabo el mandato que Dios nos encomendó.

Damos gracias a Dios por la confianza que a puesto en nuestras manos y nos esto solo nos compromete a dar lo mejor que humanamente podemos hacer y permitir que el Señor haga lo divino y que nosotros nunca pudiéramos hacer, lo hermoso, lo grande, lo bello… todo eso, lo hace el Señor y nosotros solo le pedimos nos deje ser el canal, el puente, el vaso, el instrumento que El necesita para llegar a los corazones de aquellos que vienen a nuestra pagina de internet o a la programación de Radio. El es quien lleva el control y a quien hemos confiado nuestro apostolado que aquí realizamos y solo a El le damos todo el honor y la gloria que por estos medios se reciben. Nada para nosotros, todo para El!!!

Oremos

Señor Jesús, para poder evangelizar necesito tenerte en el centro de mi vida. Y eso, ¿qué implica? Tenerte presente a lo largo de todo el día, en mis diversas actividades, para llegar a ser una persona de oración y de acción, que podrá presentar la belleza de tu amor con naturalidad y alegría, con astucia y constancia, de modo que, sobre todo mi testimonio, sea una ayuda para que otros quieran conocerte, amarte y seguirte.

Señor, me llamas a dedicarme a predicar tu Evangelio. ¡Qué privilegio el poder contribuir en la extensión de tu Reino! Para lograrlo, necesito aumentar mi fe y mi caridad, por ello te pido que esta oración sea el medio para fortalecer mi convicción de ser un auténtico discípulo y misionero de tu amor.
Ayúdame, Señor, a saber corresponder, con mi amor y servicio a los demás, el don de tu redención.


Read More
1 11 12 13