Category Archives: Reflexionando

¿POR QUÉ IR A MISA?

la-santa-misaUna persona que siempre iba a Misa, escribió una carta al editor de un periódico quejándose de que no tenía ningún sentido ir a Misa todos los domingos. “He ido a la Iglesia durante 30 años, escribía. En ese tiempo he escuchado algo así como unos 3,000 sermones. Pero juro por mi vida, que no puedo recordar uno solo de ellos. Por eso pienso que estoy perdiendo mi tiempo y los padres están perdiendo su tiempo dando sermones. “

Para el deleite del editor, esto empezó una verdadera controversia en la columna de “Cartas al Editor”. Esto continuó durante semanas hasta que alguien escribió esta nota:

“He estado casado por 30 años. Durante ese tiempo mi esposa me ha cocinado unas 32,000 comidas. Pero juro por mi vida, que no puedo recordar el menú entero de todas esas comidas. Pero sé una cosa: Esas comidas me nutrieron y me dieron la fuerza necesaria para hacer mi trabajo. Si mi esposa no me hubiera dado todas esas comidas, estaría físicamente muerto hoy. Igualmente, si no hubiera ido a la iglesia para nutrirme, ¡estaría espiritualmente muerto hoy!  Cuando tú no estás en nada…. ¡Dios si está en algo!  La fe ve lo invisible, cree lo increíble y recibe lo imposible! Da gracias a Dios por nuestra nutrición física y simplemente di:
Jesús, ¿podrías atender la puerta por favor?.
Creo en Dios como un ciego cree en el sol, no porque lo ve, sino porque lo siente.”


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Cómo embellecer tu alma

flor bellaEl limpiador de tu alma es el perdón.

Deberás usarlo todo el tiempo, apenas veas una impureza, aplícalo. No te acuestes nunca sin haber pedido perdón y sin haber perdonado. El resultado será que en paz te acostarás y asimismo dormirás y tu sueño te sustentará.

La hidratante de tu alma es la oración.

Si no hidratas la piel de tu rostro, se marchita. Así, si no oras,tu alma se reseca. Pero a medida que confías en Dios, el afán y la ansiedad desaparecen, y aprendes a reposar y esperar en el Señor.

La tonificante de tu alma es la alabanza.

Cuando alabas a Dios y vuelves a Él tus pensamientos , cuando te olvidas de ti mismo, sin egoísmo en tu corazón, quedas libre para que Dios ponga en ti su gozo.
La nutritiva de tu alma es la Palabra.

Así como en lo físico no puedes vivir sin alimentos, tu alma necesita el alimento de la Palabra de Dios. Cuando te alimentas con la Palabra, la debilidad y la confusión desaparecen.

Serás como árbol plantado junto a corrientes de agua.

El protector de tu alma es la coraza de la Fe.

Con la Fe te protegerás de las inclemencias de la vida, mirarás por encima de las circunstancias y pasarás victoriosa en medio de las pruebas.

A través de ti, Dios moverá montañas y alcanzarás a otros para gloria de Dios.
Si usas a diario estos productos de belleza, tu alma se mantendrá limpia y tu corazón será puro. Te saciarás de bien, de modo que te rejuvenezcas como el águila.


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Antes de juzgar a alguien, considera estos consejos

juzgar-a-los-demas¡Las personas usualmente necesitan más amor en los momentos en que menos lo merecen! No nos corresponde juzgar a las personas.

Es común juzgar a las personas basándonos solo en lo que vemos, pero nunca es correcto hacerlo.

Tal como Jesús nos enseñó, somos tan rápidos para ver los defectos en los demás, que nos cegamos a ver los propios. No es nuestro trabajo el juzgar los motivos o el corazón de cualquier persona; porque  incluso cuando lo hacemos, no podemos hacerlo bien porque no conocemos lo que pasa en la vida de la persona. Por ejemplo:

– Detrás de un hombre engreído con actitud a la defensiva, usualmente se encuentra un niño indefenso que fue hostigado, quien se prometió a sí mismo no volver a permitirlo cuando fuera grande, ni volver a ser una víctima otra vez.

– Detrás de una mujer que exhibe sus atributos físicos y su sexualidad, usualmente se encuentra una niña que fue ignorada, abusada o con falta de amor en su vida, a la que le atormentan pensamientos de quedar sola o no ser deseada.

– Detrás de un empresario avaricioso, usualmente se encuentra un niño que creció pobre y experimento la impotencia que la pobreza implica y que se prometió a sí mismo no volver a sentirlo o vivirlo otra vez.

– Detrás de un intelectual arrogante que se cree sabelotodo, se encuentra un niño o niña que se sintió estúpido en la escuela o impotente en otras áreas, que ahora quiere esconderse detrás de una careta de intelecto o grados académicos para retomar el control de su vida.

– Detrás de un criminal rudo, usualmente se encuentra un niño miedoso que creció rodeado de crimen, con una vida rota de la que no encontró salida para escapar esa suerte.

Obviamente el dolor del pasado de una persona no justifica su pecado presente, pero el conocer un poco más de su historia nos permite tener compasión y evita la tentación de hacer un juicio duro o injusto.

Aquí comento un ejemplo real y poderoso para dar ejemplo a lo que quiero decir:

Mi tía Laura es una de las personas más amables que puedes conocer. Tiene una alegría contagiosa y su risa inunda la habitación desde el momento que llega. Yo siempre sonrío al pensar en ella. Ella se da a querer a cualquiera que puede conocerla, pero no siempre fue así. De hecho, hubo un momento muy duro en su vida, en donde nadie hubiera podido conocerla como la persona alegre y cariñosa que hoy es.

Hace algunas décadas, ella fue adicta a la heroína, estuvo presa y tuvo relaciones disfuncionales con varios hombres muy peligrosos. Si alguien la hubiera conocido en ese momento de su vida, probablemente le habría sacado la vuelta en la calle. Nadie hubiera querido acercársele. La hubieran juzgado como “adicta” y “criminal”, y en la superficie, el juicio hubiera sido correcto, pero hay algo más en su historia de lo que se podía apreciar a simple vista.

Estoy seguro que su perspectiva cambiaría si conocieran más sobre ella. No siempre fue una adicta, de hecho, el tiempo oscuro en su vida quedó determinado por un momento decisivo, un día que cambió su vida para siempre. Yo solo tenía cinco años, pero lo recuerdo como si fuera ayer. Lo recuerdo porque fue el primer día en que vi a mi padre llorar.

La tía Laura y su familia estaban disfrutando de un hermoso día de verano en un lago. Su hija, Tina, se asomó a un lado de la barca en que se encontraban para observar el agua, cuando se resbaló y cayó al agua. Su padre, mi tío Dean, escuchó cuando ella cayó y por instinto hizo lo que cualquier padre hubiera hecho: se aventó detrás de ella. Ninguno de ellos sabía nadar por lo que ambos se ahogaron ese día.

Unos días después se realizó el funeral, tan desgarrador, que quisiera que ninguna familia tuviera que pasar por ello. El tío Dean y Tina fueron colocados en el mismo ataúd, y cuando mi tía vio el cuerpo de su esposo sosteniendo al de su hija, algo dentro de ella se quebró. Era el tipo de dolor que ningún corazón humano puede resistir. Después, cuando ella decidió insertar la aguja de la droga por primera vez, no lo hizo para sentirse drogada, sino que lo hizo para adormecer su dolor. Ahora, ¿Su tragedia justifica su pecado? No. Pero conocer su historia cambia la perspectiva, ¿No es cierto?.

Los que más sufren merecen nuestra comprensión

Siempre es un error pecar y nunca debemos justificar nuestros pecados ni los de cualquier otra persona, pero, historias como las de mi tía Laura nos recuerdan que las personas que más sufren en este mundo merecen nuestro amor y comprensión, no nuestro juicio. Necesitan nuestro apoyo, no nuestra condena. Fue Madre Teresa de Calcuta quien conmovedoramente dijo: “Es imposible juzgar a alguien y al mismo tiempo amarlo”.

Por lo tanto, la próxima vez que veas que alguien se comporta de la peor manera en que resulta imposible amarlo o amarla (Y todos lo hemos sido alguna vez en nuestra vida), trátalo con compasión. ¡Las personas usualmente necesitan más amor en los momentos en que menos lo merecen! No nos corresponde juzgar a las personas, arreglarlas o cambiarlas. Solo podemos amarlos y confiar en que Dios obrará en ellos para hacer el resto.

Fuente: Pildorasdefe.net


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DOCE FRASE DEL SANTO CURA DE ARS SOBRE LA ORACIÓN

San-Juan-Maria-Vianney1. “No hay nadie que no puedan orar – y ora todo tiempo y en todo lugar; de noche o de día, cuando trabajas duro o en el descanso, en el campo, en casa o cuando viajas”

2. “Aquellos que no oran se hunden en la tierra como un topo tratando de hacer un agujero para ocultarse “

3. “Cuando oramos con atención y humildad de mente y corazón, dejamos la tierra y subimos hasta el cielo. Llegamos a los brazos extendidos de Dios. Hablamos con los Ángeles y los Santos”.

4. “Dios está en todas partes dispuesto a escuchar tus oraciones”

5. “Aquellos que no oran sólo piensan en las cosas temporales como el avaro que, cuando un crucifijo de plata le fue presentado para besarle, comentó: ‘Esa cruz pesa por lo menos diez gramos’”

6. “Tú puedes orar para ponerte simplemente en contacto con Dios. Cuando uno no encuentra nada más que decirle a Él, sólo sabe que Él está allí – que en sí misma es la mejor de las oraciones”

7. “Los problemas se desvanecen ante un ferviente oración como la nieve ante el sol”

8. “Hay una cosa que todo el mundo puede hacer, ya sea que les resulte difícil meditar o no, y eso es elevar su mente en la mañana para cultivar alguna virtud particular durante el día, para practicar la presencia interior de Dios, y vivir su vida en unión con Él”

9. “La oración hace que el tiempo parezca pasar rápidamente, y tan gratamente, que uno no se da cuenta de cuánto tiempo pasó”

10. “Santa Colette vio y habló con Nuestro Señor como hablaba a otras personas. ¡Cuántas veces venimos a la iglesia sin saber lo que venimos a hacer, o lo que queremos pedir!”

11. “¿No nos avisan las necesidades continuas de nuestra alma y cuerpo advirtiéndonos que tenemos que recurrir al único que puede suministrarnoslas?”

12. “A menudo pienso que cuando venimos a adorar a Nuestro Señor en el Santísimo Sacramento, debemos obtener todo lo que queremos, si lo pedimos con una fe muy viva y un corazón muy puro”


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PARA QUE TU CRISTIANISMO SEA MÁS AUTÉNTICO…

misericordia…REVISA TU PIEDAD

VIDA DE FE:

¿Crees lo que dices? (¿Tienes fe?)

¿Dices lo que Crees?    (¿Comunicas y defiendes tu fe?)

¿Actúas conforme a lo que dices creer?    (¿Vives tu fe?)

VIDA DE ESPERANZA:

¿Confías en quien crees?    (señal que crees de verdad)

VIDA DE CARIDAD:

¿Amas al DIOS que tanto te ama?:

¿Le hablas?    (Oración)
¿Le escuchas?    (Meditación)
¿Le visitas?    (Misa-Visita)
¿Le recibes?    (Comunión)
¿Le obsequias?    (Ofrecimiento de obras o acciones)

¿Amas al Prójimo a quien Él te pide amar?:
¿Le conoces?    (Quién es)
¿Le comprendes?    (Cómo es)
¿Le ayudas?    (Será más)
¿Le promocionas? (Será mejor)
¿Le santificas?    (Será salvo)
“Cuanto hicieres con uno de éstos, conmigo lo hacéis”.
¿Cuál ha sido tu MOMENTO más cerca de CRISTO esta semana?
“Yo estaré con vosotros todos los días…”

Miremos los unos por los otros para incitarnos a la caridad y las buenas obras (San Pablo)

PROGRESIVO. REVISA TU ESTUDIO

El secreto de la Sabiduría:
“Conózcate a Ti Señor y me conozca a mí” (San Agustín)

¿CÓMO ES ÉL?: ¿Qué piensa, qué dice, qué siente, cómo actúa? Lo sabrás estudiando el Evangelio.
¿Qué has aprendido de Cristo esta semana?

¿CÓMO ERES TÚ?:

EXAMEN DE CONCIENCIA:
¿Qué piensa Cristo de ti?
¿Qué piensas tú de ti mismo?
¿Qué piensan de ti los demás?
“El hombre en su más radical autenticidad no es sino lo que Dios piensa de él”

MEDITACIÓN:
¿Qué quiere Cristo de ti? (Vocación)
¿Haces lo que Dios quiere, y quieres lo que Dios hace?
¿Qué haría Cristo en tu lugar?
Todos los días decimos: “Hágase Señor tu voluntad”.

DIRECCIÓN ESPIRITUAL:
Para ir logrando, cada día más, la orientación de toda tu vida a la luz de todo el Evangelio.

TU REALIDAD EXTERNA:
Estudia los ambientes y estructuras en que estás inmerso para conformarlos a tu ideal.
¿Qué has descubierto de ti mismo esta semana?

¿QUE HAS DESCUBIERTO DE TU AMBIENTE?

EFICAZ, REVISA TU ACCIÓN

YO SOY:

EL CAMINO: ¿Qué has hecho para que me sigan?

LA VERDAD: ¿Qué has hecho para que me conozcan?

LA VIDA: ¿Qué has hecho para que me amen?

VOSOTROS SOIS: LA LUZ DEL MUNDO:

¿Te escondes bajo el celemín? ¿Deslumbras o iluminas?

¿Ayudas a ver más claro?

LA SAL DE LA TIERRA:

¿Impregnas de sabor cristiano los ambientes y estructuras en que estás inmerso? (AMOR)

¿Los preservas de la descomposición? (JUSTICIA)

“Más si la sal se torna insípida… Sólo servirá para ser pisoteada por las gentes”

TODO CRISTIANO ES APÓSTOL … en la medida en que es cristiano.

Si has actuado como cristiano tendrás algún EXITO que compartir…

Porque eres hombre, tendrás FRACASOS que reconocer.

ESTACIONARSE ES RETROCEDER. Proyecta tu acción: Plan Personal, Plan de Grupo, Actividades del Grupo.

“Un amigo ayudado por otro amigo es invencible como ciudad amurallada.” (Eclesiastés)


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“Test” para saber si me salvo

examenHay una manera, una especie de test para saberlo, y es hacerse estas cuatro preguntas

 
Autor: P. Mariano de Blas LC 

Lo único necesario, según Dios, es nuestra salvación eterna. Pero uno se puede preguntar, se debe preguntar: ¿Ese último día, el día en que se van a repartir los puestos del cielo, de la felicidad eterna o de la infelicidad eterna, ¿dónde estaré yo? ¿Estaré a la derecha? ¿Estaré a la izquierda?

Hay una manera, una especie de test para saberlo, y es hacerse estas cuatro preguntas. Una vez que se responden, puede uno, de manera relativamente segura, adivinar si ese día estará a la derecha o estará a la izquierda.

La primera pregunta es: ¿Qué me dice mi pasado? Por pasado se puede entender toda la vida desde el uso de razón: aproximadamente desde los siete u ocho años hasta el día de ayer. ¿Qué me dice esa vida? ¿Me deja tranquilo, no me preocupa? ¿Puedo seguir igual, o debería cambiar radicalmente, para lograr un día llegar a la puerta del cielo?. Esa sería la primera pregunta: ¿Qué me dice mi pasado? Para los más jóvenes este pasado es breve, para otros es el período quizá más largo; por lo tanto ese pasado tiene mucho que decirme.

La segunda pregunta es: ¿Qué me dice mi presente? Por presente podemos tomar en cuenta lo que llevamos de este año. ¿Qué me dice ese presente? ¿Puedo decir que es el mejor año; puedo decir que está siendo ya un año muy malo, el peor incluso? ¿Puedo continuar igual y no habrá problemas, o realmente debo de dar un cambio radical?.

Tercera pregunta: ¿Qué me dice mi futuro? Ciertamente el futuro no se puede adivinar fácilmente; sin embargo, hay una manera de auscultarlo, una manera de adivinarlo y es el preguntarme si, a medida que pasa el tiempo, voy mejorando o voy empeorando; porque la línea tiende a seguir en la misma dirección. Si voy mejorando, lo normal es que continúe mejorando. Si voy cada vez peor, lo normal es que la línea siga bajando, que siga empeorando. Por eso uno puede adivinar el futuro de su propia vida, viendo cómo va esa línea. Va hacia arriba, va hacia abajo: así tenderá a seguir.

La cuarta pregunta puede ser ésta: ¿Qué me dice mi ambiente? Por ambiente tomo todo el entorno social en que me muevo, comenzando por mi familia, mi esposo, esposa, mis hijos, mis otros parientes, lecturas que tengo, lugares de diversión, lugares de esparcimiento, viajes, trabajo profesional, amistades y todo lo que me rodea. ¿Qué me dice ese ambiente?, o dicho de otra manera, si sigo con ese ambiente, yendo a esos lugares, leyendo lo que leo, viendo lo que veo, teniendo los amigos que tengo, ¿qué va a ser de mí? Muchas veces sucede aquello de :”dime con quién andas, y te diré quién eres”. Muchas veces ocurre que un buen ambiente mejora a las personas, pero también se da el caso de que personas muy buenas y muy sanas se van corrompiendo, cada vez más, con un ambiente adverso.

¿Qué me dice mi pasado, mi presente, mi futuro? ¿Qué me dice mi ambiente? Cada uno puede responder a esas cuatro preguntas, y adivinar, de una manera más o menos convincente, dónde se encontrará ese día: a la derecha o a la izquierda.

Recordemos, para concluir, que Dios no dice: “Hay una cosa muy importante”, sino: “hay una sola cosa necesaria, que es nuestra salvación”. El que logra arreglar este punto, ha logrado arreglar todo; pero el que arregla todo menos esto, su propia salvación, podría recordar aquella frase del mismo Maestro, ¿”De qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma ¨?.

¿Qué te dice tu pasado, tu presente, tu futuro, tu ambiente? Tú lo sabes. Sabes ahora que lo más probable es que te salves… o que no te salves.


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NO TENGO GANAS DE ORAR

en la playaFrecuentemente, no tengo ganas de orar. Si he de ser sincero, debo confesar que estas veces son más numerosas que las otras. Me ha ocurrido también el sentirme extraño, nervioso, disipado, fastidiado hasta de encontrarme con las personas, en cumplir un favor prometido, y por si fuera poco, encontrar un amigo que me va y me cuenta las consecuencias de su úlcera… ¿Orar? No quiero ni pensarlo. ¿Quién tiene ganas de orar?

Después de vagabundear un poco, he entrado en una iglesia sin demasiada convicción, con el propósito de salir cuanto antes de allí; no tenía ganas de orar.

He realizado un esfuerzo inmenso para permanecer arrodillado en el banco durante cinco minutos; experimentaba un malestar indecible.

Al fin, para despedirme, en un clima de sinceridad, dije con toda franqueza: “Señor, no tengo ganas de orar, es inútil insistir, excúsame, me voy… dejémoslo para una ocasión más propicia…”

Lo repetí una vez más y luego otra y otra, al final perdí la cuenta… pues bien, salí de la iglesia al cabo de una hora. Estaba distensionado, sereno, contento como en raras ocasiones. Reconciliado conmigo mismo y con todos los inoportunos de este mundo.

Por eso te digo, querido amigo: si esperas para orar hasta que tengas ganas, estás perdido. Debes tener el coraje para orar incluso cuando no tengas ganas. Sobre todo en ese momento, “todo es gracia”… introdúcete por el corredor oscuro de la desgana, sigue adelante aunque tengas la impresión de que no llegarás nunca a la luz. Sigue adelante aunque te sientas frío, árido, seco y vacío. A fuerza de insistir, el túnel oscuro desembocará en un espectáculo de luz resplandeciente.

Di al Señor, cuando te encuentres delante de Él, todo lo que sientas, todo lo que lleves dentro, lo que te preocupa y lo que te alegra. Y si estás fastidiado, díselo también, que Él comprende todo, entiende mejor que tú el estado de ánimo que llevas. Más todavía, Él te dará lo que necesitas para comunicarte mejor, Él te enviara su Espíritu sin el cual no podemos decir “¡Padre!”. Déjate amar por Él. Quédate un momento en silencio. No te desconcierte ni desaliente que a veces el Señor parece también guardar silencio.

Es preciso creer que Dios está presente en las largas noches, en los días negros, para tomarte de la mano y guiar tus pasos por sus sendas. Cuando digas “no tengo ganas de orar” es precisamente el momento oportuno… es cuando Dios actúa, por lo que es preciso, es urgente, que no esperes más; es el “tiempo favorable” para iniciar un encuentro con quien siempre te espera, con el Padre que continuamente piensa en ti y se hace el encontradizo para demostrarte su amor.

¿No has visto nunca en la montaña ciertas flores que nacen en las oscuras hendiduras de las rocas?
La oración más espontánea puede despuntar después de una larga preparación de aridez, después de momentos de desolación.

En cada uno de nosotros hay un niño que lloriquea: “no tengo ganas…” Pero hay, asímismo, un adulto que suplica: “No te preocupes. Ora como si las tuvieras”.

¡Cuando las ganas decrecen, es el momento en el que debes tener el coraje de orar!


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LA SANTIDAD

quiero ser santoDejarse cambiar es convertirse. Dejarse transformar es santidad.

¿Quién está llamado a la santidad?

Todo hombre, toda mujer y todo niño de toda época, en todo estado de vida, condición, grado de talento y profesión.

Tú estás llamado a la santidad.

Sed santos en toda vuestra conducta como dice la Escritura: “Seréis santos, porque santo soy yo” (1 Pedro 1,15),

¿Por qué?

¡Porque Dios te ama!
Tú eres precioso para Él.
Tú le perteneces a Él.
Él te amó antes de que existiera el tiempo.
Él es tu Padre.
Tú lo necesitas.

Él desea que tú seas como Él: Santo.
“En efecto, hechura suya somos: creados en Cristo Jesús, en orden a las buenas obras que de antemano dispuso Dios que practicáramos”
(Efesios 2,10)

¿Cuándo?

¡Ahora! Hoy, en este momento.

Su gracia te basta
“En el tiempo favorable te escuché y en el día de salvación te ayudé. ¡Mirad!, ahora es el tiempo favorable; ahora el día de salvación ”
(2 Corintios 6,2).

¿Dónde puedo practicar la Santidad?

En el hogar
En el trabajo
En el descanso
En la escuela
en una multitud
sólo
en tu familia
en la prisión
en el ghetto.

Tú puedes ser Santo en todas partes

“Por tanto, ya comáis, ya bebáis o hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para gloria de Dios”
(1 Corintios 10,31)

¿Es esto posible?

Sí, Jesús dará frutos en ti si tú cooperas con Su gracia. La gracia se recibe con el arrepentimiento, la Confesión, la Comunión, la oración, los sacramentos, la Escritura, las buenas obras—amor, fe y esperanza.

“Pero llevamos este tesoro en vasos de barro para que aparezca que la extraordinaria grandeza del poder es de Dios y que no viene de nosotros” (2 Corintios 4,7).

¿Es verdaderamente para mi?

Sí, la santidad es para ti. No es para personas especialmente elegidas. La santidad es para la gente común y corriente que realizan, con gozo, la voluntad de Dios, en fe y en verdad. “El santuario de Dios es sagrado, y vosotros sois ese santuario” (1 Corintios 3,17).

¿Qué debo hacer?

Sé fiel a tu estado de vida—casado, soltero, religioso o estudiante.
Sé fiel a la Santa Madre Iglesia—a los preceptos, los sacramentos, los mandamientos, la doctrina, la enseñanza.
Lee la palabra de Dios y otras lecturas espirituales.
Observa las bienaventuranzas—compendio de la santidad.
Ama e interésate. Permite que Jesús resplandezca a través de ti.
Ora.

“Todo cuanto hay de verdadero, de noble, de amable, de puro, todo esto tenedlo en cuenta” (Filipenses 4,8).

¿Cuáles son algunas de las sugerencias prácticas?

1. Mira a Cristo en el momento presente.
2. Cambia toda situación desagradable para bien de tu alma.
3. Adáptate al temperamento de tu prójimo.
4. Permanece unido a la voluntad de Dios.
5. Elige a Dios por encima de ti.
6. Imita a Jesús.
7. Visita a Jesús frecuentemente en el Santísimo Sacramento.
8. Practica la virtud.
9. Recibe los sacramentos con frecuencia.
10. Trata de estar consciente de Su presencia.

“Que cada uno de nosotros trate de agradar a su prójimo para el bien, buscando su edificación.” (Romanos 15, 2).

¿Dónde está mi fortaleza?

En la misericordia del Padre
En la Preciosa Sangre de Jesús
En el poder del Espíritu
En la intercesión de María, nuestra Madre
En la protección de los ángeles
En la Eucaristía
En Su cruz

“Que el mismo Señor nuestro Jesucristo y Dios, nuestro Padre, que nos ha amado y que nos ha dado gratuitamente una consolación eterna y una esperanza dichosa, consuele vuestros corazones y los afiance en toda obra y palabra buena” (2 Tesalonicenses 2,16).

¿Veré los resultados?

Sí, verás más armonía en el hogar
Más paciencia con tu prójimo
Más fortaleza para vencer la debilidad
Más compasión con otros
Más misericordia
Más gozo
Paz en medio de la confusión
“El fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, templanza” (Gálatas 5,22-24).

¿Dónde está la fuente constante de la Santidad?

en
Su amor—Su gracia—Su Iglesia
Su palabra—Su Espíritu—Su poder
Sus sacramentos—Su presencia
Su cruz—Su resurrección
“Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él” (Juan 6,55).

¿Cuánto tiempo tomará esto?

De momento a momento, de oración en oración, de día en día. “No que lo tenga ya conseguido o que sea ya perfecto, sino que continúo mi carrera por si consigo alcanzarlo, habiendo sido yo mismo alcanzado por Cristo Jesús. Yo, hermanos, no creo haberlo alcanzado todavía. Pero una cosa hago. olvido lo que dejé atrás y me lanzo a lo que está por delante” (Filipenses 3,12-14).

Metas

Ser como prójimo
Amar a mi prójimo como Jesús lo ama
Ser fiel a Su Iglesia
Proclamar la Buena Nueva
Ser Santo
“Te he puesto como luz de los gentiles, para que lleves la salvación hasta el fin de la tierra” (Hechos 13,47).


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San Juan Pablo II y Sor Faustina: Apóstoles de la Misericordia y patronos de la JMJ

SantosPatronosJMJ2016_JmjSitioOficial_260716San Juan Pablo II y Santa Faustina Kowalska son apóstoles de la Divina Misericordia y los patronos de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que se lleva a cabo en Cracovia, Polonia, hasta el 31 de julio.

“Cracovia es la capital de la Misericordia. A partir de aquí surgirá una ‘chispa’ de la misericordia divina, así como escribió una vez la hermana Faustina (…) El Señor quiere mostrarnos algo: que este es el camino hacia el futuro, el camino de la Iglesia, el camino para las sociedades”, expresó en diálogo con EWTN el Arzobispo de Cracovia en Polonia y secretario personal de San Juan Pablo II por más de 40 años, Cardenal Stanislaw Dziwisz.

En 1938, cuando el joven de 18 años, Karol Wojtyla (después Juan Pablo II), llegó a Cracovia para estudiar en la Universidad Jagiellonica, Sor Faustina ya tenía 33 años y vivía en un convento de la ciudad. La Santa falleció el 5 de octubre de aquel año, justo cuando el que sería Papa 40 años después empezaba el primer curso de filología polaca.

Aunque nunca se conocieron, la providencia unió sus caminos: San Juan Pablo II canonizó a Sor Faustina en el año 2000 y estableció el segundo domingo de Pascua como el “Domingo de la Misericordia Divina” para toda la Iglesia.

Hoy el camino de ambos vuelve a unirse nuevamente en la JMJ Cracovia 2016, encuentro mundial de jóvenes que fue convocado por primera vez en 1984 por el mismo San Juan Pablo II.

“Santa Faustina era una monja extraordinaria, no tuvo educación, sin embargo Cristo la llamó y le confió la misión de llevar el mensaje de la Divina Misericordia a todo el mundo. Es útil recordar sus palabras: ‘La humanidad no encontrará ni paz ni tranquilidad hasta que no se vuelva con confianza a Mi Divina Misericordia’ (…) Tal vez algún día la devoción a la misericordia divina se vuelva realidad, para que así podamos vivir en paz, tanto en Europa como en el mundo”, dijo el Cardenal Dziwisz.

Como explicó el Arzobispo, a Santa Faustina (1905-1938) Dios le reveló el misterio de su Misericordia, cuando ella vivía en un convento de Varsovia.

La religiosa consiguió un alto grado de unión con Dios y luchó por vencerse a sí misma y alcanzar la santidad. El Señor le concedió revelaciones, visiones del cielo, el purgatorio y el infierno; el don de la profecía, la gracia de leer las almas y los estigmas ocultos.

“Seguido a ella, Dios nos regaló a un segundo apóstol de la Misericordia para concretar el mensaje. Ese segundo apóstol es San Juan Pablo II. La idea de la misericordia divina ha estado siempre presente de alguna manera en su magisterio, documentos, homilías y discursos –podemos notarlo en la actualidad–. Incluso hoy en día, podemos y debemos pensar en este Papa como un Papa de la Divina Misericordia, del mismo modo que lo hacemos con Santa Faustina”, dijo el Arzobispo de Cracovia a EWTN.

Tras la muerte de Juan Pablo I, el 16 de octubre de 1978, por primera vez en 456 años, se eligió al primer Papa no italiano: el polaco Juan Pablo II (1920-2005).

En su primera aparición, el día de la inauguración del pontificado, invocó fervorosamente a los jóvenes: “¡Vosotros sois el futuro del mundo! ¡Vosotros sois la esperanza de la Iglesia! ¡Vosotros sois mi esperanza!”.

Uno de sus gestos más recordados fue el perdón al turco Alí Agca que le disparó en la Plaza de San Pedro e incluso lo visitó en la cárcel.

“Él no actuó cuando fue Papa… Era un pastor auténtico… El pueblo entendió eso de él. Lo reconocieron como un pastor que estaba dedicada a su rebaño… No era un asalariado, sino un verdadero pastor”, recordó el Cardenal Dziwisz.

Después de beatificar en 1993 y canonizar en el año 2000 a Santa Faustina, y establecer el “Domingo de la Misericordia Divina” para toda la Iglesia, San Juan Pablo II viajó a Cracovia en el 2002 y consagró al mundo a la Divina Misericordia.

El Papa Juan Pablo II fue beatificado por el Papa Benedicto XVI y declarado santo junto al Papa Juan XXIII, por el Papa Francisco el 27 de abril de 2014, también Fiesta de la Misericordia.

Fuente: AciPrensa

Foto:San Juan Pablo II y Santa Faustina Kowalska / Sitio oficial de la JM


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